5 señales de que empezaste el trabajo del parto

5 señales de que empezaste el trabajo de parto

Cuando estás en el tercer trimestre de embarazo, el día en que nacerá tu bebé se acerca a pasos agigantados, pero quizás no sabes cuáles son los síntomas de parto. Aquí vamos a tratar de ayudarte a distinguir las contracciones de parto, pero te advertimos: puede ser muy difícil darse cuenta si tus contracciones son irregulares (falso síntoma de alumbramiento) o si son las verdaderas contracciones, aquellas que ayudarán a que nazca tu bebé.

Además, muchas mujeres no sienten las contracciones hasta que no están muy avanzadas en el trabajo de parto, mientras que otras no experimentan la ruptura del saco con agua que rodea al feto en el vientre materno. También hay quienes sufren la caída del tapón de mucosidad días antes de dar a luz o justo horas antes, cuando la matriz empieza a dilatarse.

Se puede decir, en general, que el trabajo de parto ha comenzado o que tus contracciones son de parto si:

  • Las contracciones ocurren en intervalos regulares y a medida que avanza el tiempo, suceden cada vez más a menudo. Revisa y anota cada cuánto tiempo son tus contracciones. La regularidad es la clave y la cercanía entre una y otra contracción será un indicativo muy importante de que puedes estar en trabajo de parto.
  • Las contracciones no se alivian cuando caminas, te acuestas o cambias de posición.
  • Sientes las contracciones en la espalda y que de ahí se irradian hacia el abdomen.
  • Las contracciones son cada vez más fuertes.
  • Se te rompe la fuente de agua.

Uno o todos estos síntomas pueden estar presentes al comenzar el trabajo de parto. Si crees que efectivamente tienes contracciones de parto, no dudes en llamar a tu médico. Es muy importante llamar o acudir al hospital inmediatamente si comienzas a sangrar, tienes dolores constantes o si se te rompe la fuente de agua. Eso sí, evita conducir un automóvil, ya que puedes arriesgar tu vida y la del bebé que está por nacer.

Otra cosa importante: las contracciones indoloras conocidas como Braxton Hicks no son causa de alarma. Puede ser que la panza se ponga muy dura pero no es motivo de preocupación, ya que son para ayudar a tu útero a prepararse para el día en que darás  a luz.