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Pregúntanos: Como papá, ¿cómo manejo la relación con mi hija después de un divorcio?

Para papas AventurasPregunta:
Mi hija tiene 28 meses, su madre y yo decidimos divorciarnos y hemos pasado por un proceso muy desgastante. Después de más de dos meses en que no se me permitía verla, por fin pudimos estar juntos y durmió en mi casa dos fines de semana. Su madre dice que después de ambas ocasiones, pero sobre todo la última, la niña ha estado molesta, irritable, que se despierta llorando en las noches; incluso ha tenido un retroceso en el control de esfínteres y no quiere quedarse en la guardería.

Mi ex esposa ha recibido recomendaciones en la guardería, de que la niña no debe pernoctar conmigo ni debo yo recogerla en la escuela, que incluso debe verme y hablar por teléfono conmigo lo menos posible, aun cuando mi pequeña pregunte mucho por mí.

Como padre, evidentemente, sufro también al saber que mi hija lo está pasando mal. ¿Qué puedo hacer desde mi posición para contribuir a la tranquilidad de mi hija? ¿Debo aceptar alejarme de ella mientras pasa todo este proceso?

Respuesta:
Sentimos mucho todo lo que están pasando con tu familia. El divorcio es un proceso muy doloroso para todos. Respecto a tus consultas, cada caso es diferente y hay muchos factores (a veces hasta legales) que dictan cuando uno puede ver a su hijo después de un divorcio. Lo que sí sabemos es que es importante que tu hija mantenga una relación positiva con sus padres y que se minimice el conflicto alrededor de ella lo máximo posible.

Es normal que tu hija tenga dificultad adaptándose a la nueva situación pero esto no quiere decir que tenga que cortar el contacto contigo. Por lo contrario, a no ser que haya factores legales que no permitan visitas, cuanto más se vaya acostumbrando tu hija a su nueva realidad (dos casas) menos le costará hacer esta transición y poco a poco verán como los síntomas que ella demuestra se van minimizando. Sería positivo que la mamá y tu tuvieran una conversación acerca de las rutinas de tu hija (a la hora de dormir, comer, recogerla en la escuela?) para asegurarse que hay una estabilidad y que los dos hacen más o menos lo mismo (aunque cada uno con su estilo, claro). Además es también importante que tu hija tenga algunas cositas de su casa en su nueva casa (algún juguete favorito que puede viajar de casa a casa o pueden tener una copia igual) y algunas cositas de su otra casa. También pueden tener fotos de ambos papás en los dos hogares para ayudarle a crear continuidad.
Si te alejas de tu hija, va a ser más difícil reconectar con ella. La recomendación es continuar dando pasos chiquitos y proporcionándole la mayor estabilidad entre sus dos hogares y sus dos padres para que se vaya acostumbrando y vaya haciendo su transición. Los síntomas que describes son normales de cualquier cambio que tiene un impacto emocional en la vida de un niño pero también son comportamientos transicionales que con el tiempo y con el cuidado de los padres, van a aliviarse. Recuerden, la estabilidad, el cariño y el apoyo que le ofrecen los dos (aunque sea por separado) es lo que más ayudará a su hija a crecer feliz.

La Dra. Helena Duch es psicóloga infantil y familiar especializada en trabajar con familias que están planeando, esperando y criando a niños en la primera infancia. La Dra. Helena tiene un doctorado en psicología infantil y escolar de New York University y una maestría en Psicología del Desarrollo Infantil de Columbia University y es licenciada en Psicología Clínica por la Universidad Ramon Llull en Barcelona. Además la Dra. Helena está licenciada como psicóloga en el estado de Nueva York y en España, su país natal.

NOTA: Este artículo es para fines educativos solamente y no reemplaza una consulta médica o psicológica. No debes usar esta información para diagnosticar o tratar un problema de salud o de comportamiento sino consultar a algún médico o profesional de salud mental que te examine en persona y que esté autorizado para practicar su profesión en la localidad donde vives.