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Los métodos anticonceptivos y su historia

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En las civilizaciones más antiguas se han encontrado rastros de la regulación de la fertilidad. En el siglo XVI A.C., en el papiro egipcio de Ebers, está la descripción de una especie de tapón vaginal conteniendo goma arábiga, que por medio de fermentación producía ácido láctico, sustancia con cierto poder espermaticida que hasta la fecha se sigue utilizando.

Sin embargo, la anticoncepción no fue considerada como necesidad para la humanidad hasta que el balance entre muertes y nacimientos no fue demasiado lejano a cero. Tampoco la migración pudo aliviar los excesos en el crecimiento poblacional mediante la ocupación de amplias tierras inhabitadas. La situación cambió en el último siglo, cuando la reducción en la tasa de mortalidad condujo a presiones demográficas tanto para familias, como para ciudades, países y el mundo en general.

Mientras la tasa de crecimiento poblacional alcanzaba su cumbre, nuevas formas de regulación de la fertilidad llegaron a ser técnicamente accesibles y culturalmente aceptadas en muchos países. La anticoncepción hormonal se volvió una realidad práctica hacia finales de los años cincuenta, y en 1959 la publicación de resultados obtenidos durante décadas de experiencia silenciosa con dispositivos intrauterinos (DIU), abrió el campo a esta forma de anticoncepción .

De 1960 a la fecha se han presentado grandes avances en el conocimiento de la anticoncepción. A continuación delineamos brevemente la historia y evolución de los principales métodos anticonceptivos:

La píldora

Cuando la píldora fue ofrecida por vez primera como una opción anticonceptiva para la población mundial, se le vio no sólo como una solución para la regulación individual de la fertilidad, sino también como una valiosa herramienta para el control poblacional.

Gran parte de la producción de la píldora se desarrolló en México, gracias a que el químico R.E. Marker utilizó una planta llamada Dioscorea barbasco, que florece en la cuenca de los ríos de Orizaba y Córdoba en el Estado mexicano de Veracruz. Pero, es el biólogo Gregory Pincus el que se encarga de coordinar estudios clínicos logrando un total de 8,133 ciclos de anovulación; con lo que en 1959, la FDA de los Estados Unidos, otorga la patente a ENOVID 10, como agente anticonceptivo. Es así como se hace oficial el nacimiento de la píldora.

Desde entonces, decenas de millones de mujeres alrededor del mundo han confiado en este sistema por ser el método reversible más eficaz (99.7% de eficacia y seguridad) para evitar el embarazo, siempre que se use correctamente.

La primera píldora contenía 10 mg de noretinodrel y l50 mcg de etinilestradiol. Ahora, tenemos píldoras con dosis diarias de progesterona tan bajas como 0.075 mg y 30 mcg de etinilestradiol. La posibilidad de reducir la dosis diaria requerida para producir una anticoncepción hormonal efectiva ha sido producto de múltiples investigaciones.

En primer lugar, se encontró que el contenido de las primeras píldoras era excesivo y que el mismo efecto anovulatorio podía obtenerse con una cantidad mucho menor de hormonas. Sin embargo, la efectividad de las dosis bajas depende en gran medida del apego de la usuaria al esquema prescrito.

Por lo anterior, ahora sabemos que la píldora que nació en los años 60 es muy diferente a la que se utilizaba en los años 90 y a la que se usa ahora , pues gracias a los avances científicos se han logrado numerosos beneficios en la salud de la mujer, al igual que en el mejoramiento de su calidad de vida.

El preservativo

Desde épocas de la civilización griega, se utilizaba el intestino de animales para evitar el paso del semen a la cavidad uterina. Se cuenta también con la descripción de Falopio, médico italiano del siglo XVI, que en aquel entonces quería evitar la propagación de las enfermedades venéreas. En 1872 se utilizó el caucho para la fabricación de preservativos, llegándose a producir en Gran Bretaña 1,200,000 unidades. En 1958, en Estados Unidos, se produjeron 600 millones de condones.

Actualmente, se estima que en Inglaterra, aproximadamente el 31% de las parejas previenen la concepción con el uso del condón. En Japón, la cantidad asciende al 70% (la píldora se introdujo en el mercado japonés a partir de 1999).

En la actualidad, el uso del condón tiene otras funciones, además de la de anticoncepción como el prevenir la transmisión de enfermedades sexuales, principalmente el virus del SIDA. Debido a la acelerada propagación de esta enfermedad mortal, el uso del condón ha adquirido gran relevancia, aunque sigue existiendo controversia en cuanto a su efectividad en la prevención del contagio del SIDA.

En América Latina, solamente el 15% emplea el uso del preservativo para prevenir un embarazo.

DIU

En el siglo IV A.C., Hipócrates descubrió el efecto anticonceptivo que se derivaba de la colocación de un cuerpo extraño en el interior del útero. Aunque durante siglos se intentó el empleo de fragmentos de madera o de hueso como dispositivos intracervicales, la anticoncepción intrauterina se inicia en 1929 con la presentación realizada por Richter de un auténtico dispositivo intrauterino que consistía en un lazo de hilo de seda.

Más tarde, en 1929, Ernest Grafeberg fabricó un dispositivo con aleación de cobre y plata, con gran aceptación en Alemania y otros países. En la década de los 50′s, Oppenheimer en Israel notificó buenos resultados con estos dispositivos.

En el año de 1970 se inició la fabricación de DIUs medicados o bioactivos, con iones de cobre y plata o con hormonas, incrementándose la eficacia anticonceptiva y reduciéndose los efectos secundarios.

En América Latina, el 17% de las mujeres utilizan el DIU como método de anticoncepción. En Suecia, por ejemplo, el 35% de las mujeres que utilizan métodos anticonceptivos reversibles, utilizan el DIU con un porcentaje de falla muy bajo. En los Estados Unidos, menos del 4% de las parejas americanas, eligen este método.

Inyectables

Al principio de la década de los 50′s, se desarrollaron las primeras progesteronas inyectables, pero es hasta la década de los 60′s cuando se iniciaron los ensayos clínicos con fines anticonceptivos, conocidos como los inyectables de primera generación. Estos inyectables resultaron ser altamente eficaces, pero con algunos efectos colaterales secundarios como sangrado intermenstrual. Aún así, más de 800,000 mujeres en América Latina los utilizaron en la década de los 90′s.

En 1995, después de una investigación de casi 20 años, aparece en México un contraceptivo inyectable de segunda generación: eficaz, de aplicación mensual, con menos efectos secundarios y menor incidencia de sangrados intermenstruales, así como un retorno temprano a la fertilidad al suspenderse el tratamiento.

El uso de inyectables en América Latina es muy bajo, considerando su alto potencial y creciente aceptación. Aún así el 70% de los inyectables que se distribuyen mundialmente, son utilizados en Latinoamérica.

Esterilización

En 1880, Lungren realizó el primer procedimiento de esterilización tubárica después de una operación cesárea. Desde entonces, se han dado a conocer  mas de 100 técnicas diferentes de intervenciones quirúrgicas para esterilización femenina definitiva. Un aspecto muy importante para la elección de la esterilización femenina (Salpingoclasia) como método anticonceptivo es el de su irreversibilidad.

La decisión de elegir este método debe ser muy clara y conociendo bien las ventajas y desventajas, pues hay muchas mujeres que se arrepienten de esta decisión.

En América Latina, un total del 28.2% de las mujeres eligen la esterilización como método de anticoncepción.

Vasectomía

La vasectomía se inicia a principios de este siglo con Sharp (1930), pero no es sino hasta 1963 que Poffenberger publica 2,000 casos de vasectomías voluntarias efectuadas entre 1956 y 1961 con excelentes resultados. Para 1983 se habían efectuado más de 32,931,000 vasectomías en todo el mundo.

Al igual que la esterilización tubárica, se debe considerar un método quirúrgico irreversible, aunque ya en algunos países desarrollados se realiza con éxito su reversibilidad. Es uno de los métodos más seguros. Sólo en raros casos puede producirse una falla debido a que los conductos se canalicen de nuevo y pasen otra vez los espermatozoides al eyaculado y produzcan el embarazo.

Natural

Este método es utilizado por el 48% de las mujeres en América Latina.

Existen varios tipos de métodos naturales: la abstinencia periódica, el método del ritmo, el método de la temperatura basal, el método Billings, la lactancia y el coito interrumpido.

La ventaja del método natural es que no necesita instrucciones o capacitación precisa por parte de técnicos ni del uso de cirugías o medicamentos.

Desde el punto de vista de la anticoncepción, es un método poco recomendable, ya que la lubricación del pene previa a la eyaculación lleva espermatozoides, resultando en un alto porcentaje de fracasos, así como la facilidad de producir insatisfacción sexual.