Esperando
Sin embargo, si antes de enterarte que estabas embarazada tomaste una copa de vino, no creas que has perjudicado irremediablemente a tu bebé. Un poquito de alcohol durante esas primeras semanas probablemente no alcanza a dañar al embrión. Eso sí, es importantísimo que, ahora que ya sabes que un bebé crece adentro tuyo, que evites todo tipo de trago alcohólico, por más inofensivo que parezca. Más que nada, porque no se ha logrado establecer una dosis segura de alcohol durante el embarazo.
Si llegas a consumir habitualmente bebidas con alcohol durante la gestación, estarás dañando irremediablemente a un ser inocente que no puede defenderse. También puede ser que des a luz antes de las 38 semanas. Incluso tu bebé podría nacer con una dependencia al alcohol que le traerá graves consecuencias más adelante, conocido como el síndrome de alcohol fetal. Y si no nace alcoholizado, sí puede tener graves trastornos del habla, de aprendizaje o desarrollar hiperactividad.
Si necesitas celebrar una ocasión especial, toma jugo de uva, cerveza sin alcohol o una bebida espumante no alcohólica. Es mejor para ti y tu bebé que crece.



