Continúa con tus visitas al médico. Planea ir a verlo una vez al mes hasta la semana 28, luego cada quince días hasta la semana 34 y de ahí en adelante una vez a la semana.
Conversa con tu pareja y tu médico sobre el día del parto y hazles saber si deseas anestesia, quién deseas que esté presente y a quiénes avisar primero.
Descansa todo lo que puedas. Necesitarás todas tus fuerzas una vez que des a luz.
No te asustes si estás nerviosa o muy sensible. Es normal.
Empieza a comprar pañales, artículos de limpieza para el bebé, biberones (si no vas a amamantar) y otros implementos que necesitarás para tu recién nacido.
Comienza a preparar tu casa para la llegada del bebé. Si no eres supersticiosa, prepara su cuarto. Puedes comprar en esta etapa la cuna, las sábanas, el mudador y empezar a decorarlo.
Haz una lista con las personas a quienes vas a querer llamar una vez que nazca tu bebé. Es buena idea darle una copia a un familiar o amigo, para que él o ella se encargue de contar la buena nueva.
Prepara un botiquín que no sólo sirva para adultos, sino también para bebés. Por ejemplo, es buena idea incluir un termómetro especial para niños y paracetamol de niños.
Una vez definido el lugar donde darás a luz, conoce bien cómo llegar al lugar, dónde estacionar, cuál es la entrada para la sala de maternidad y averigua si necesitas hacer algún trámite antes del parto.
Averigua con tu seguro de salud si necesitas inscribir al bebé antes de que nazca para que lo cubra.
Date tiempo con tu pareja para estar los dos solitos. Vayan al cine, salgan a comer o a caminar antes de que el nuevo integrante de la familia haga su entrada triunfal.
Conversa con familiares o amigas que han tenido un bebé recientemente para que te cuenten sus experiencias. Es buena idea que te enseñen cómo cambiar un pañal o cómo sujetar a un bebé, si no sabes cómo hacerlo.
Si vas a enviar anuncios de nacimiento, consigue presupuestos, o aprovecha de hacerlo por internet.
Busca un pediatra. Averigua entre tus amigas o familiares qué médicos te recomiendan.
Toma mucha agua, restringe la sal y evita estar de pie mucho rato. Así conseguirás hincharte menos.
La información contenida en este sitio de Internet no debe reemplazar el cuidado médico ni los consejos de su matrona, obstetra, pediatra u otro profesional del sector de la salud. Pueden existir distintos tratamientos que él o ella recomienden basados en circunstancias y hechos individuales, además de las prácticas médicas generalmente aceptadas, que pueden variar de país en país. Toda la información proporcionada por Todobebé se publica con fines educativos solamente.