Esperando
Cuando Algo Anda Mal
Respuestas sobre el embarazo ectópico o extrauterino
La mayoría de las mujeres al poco tiempo de confirmar su embarazo, acuden al médico para ver que todo ande bien. En ese chequeo, una de las principales preocupaciones del doctor es que el embrión esté bien ubicado. Es decir, que esté en el útero de la embarazada. Si no, lamentablemente tendrá que darle una mala noticia.
El embarazo ectópico, conocido también como extrauterino o tubárico, se produce cuando un óvulo fertilizado se implanta fuera del útero. Aquí te explicamos sus síntomas y riesgos, que son muchos. La mayoría de las veces el embrión se implanta en una de las trompas de Falopio, pero ocasionalmente puede implantarse en un ovario o en la cavidad abdominal. Si se deja crecer, el crecimiento del embrión puede generar una ruptura de la trompa de Falopio, causando una hemorragia interna o una infección y poniendo a la mujer en riesgo de muerte. Por eso es muy importante entender que este embarazo no puede prosperar.
Los embarazos ectópicos ocurren cuando el óvulo fertilizado se detiene en su recorrido desde los ovarios hacia el útero a través de la trompa de Falopio. El tránsito del óvulo puede verse bloqueado por cicatrices resultantes de infecciones, cirugía tubárica, endometriosis o por anomalías en las trompas. Los embarazos ectópicos conducen a la pérdida del feto y hoy son la principal causa de las muertes ocurridas durante el primer trimestre de embarazo.
Factores que pueden predisponer a tener un embarazo ectópico
- Antecedentes de enfermedad pélvica inflamatoria o endometriosis
- Tener 30 años o más
- Haber tenido un embarazo ectópico anteriormente
- Haber tenido una cirugía abdominal
- Fumar
- Haber tenido una cirugía tubárica. Entre 3 y 20 por ciento de las mujeres que han pasado por una cirugía tubárica tendrán embarazos ectópicos. No obstante, cuanto más exitosa sea la cirugía tubárica para restablecer el funcionamiento normal de las trompas, menor será el riesgo de un embarazo ectópico.
- Haberse sometido a un tratamiento de fertilización asistida con una transferencia intratubaria de gametos (GIFT).
Es posible que no haya síntomas que apunten a un embarazo ectópico durante las primeras semanas después de la concepción y algunas mujeres no se enteran de que están embarazadas. Muchas veces el embarazo no es detectado hasta que desgarra o atraviesa las paredes de la trompa de Falopio, lo que produce un dolor agudo muy fuerte que requiere atención de urgencia.
- Calambres y sangrado al principio del embarazo
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Sangrado vaginal (no manchas, sino sangre fresca)
- Dolores fuertes en la parte inferior del abdomen de un lado del cuerpo
- Náuseas
- Vómitos
- Desmayos
- Mareos
Como los síntomas varían y muchas veces no se presentan hasta etapas más avanzadas del embarazo, es difícil diagnosticar los embarazos ectópicos sin acudir al médico. Lo más común es que el doctor realice un ultrasonido o ecografía, un procedimiento en el cual se aplican ondas sonoras para crear una imagen de la cavidad pélvica. Los equipos modernos permiten visualizar al embrión incluso a la quinta o sexta semana de embarazo.
También se puede medir el cambio en los niveles en la sangre de la hormona del embarazo, llamada gonadotropina coriónica humana (HCG), ya que los niveles más bajos de lo normal pueden significar que hay un embarazo ectópico.
Las posibilidades de embarazarse luego de tener un embarazo ectópico varían en cada caso. Es posible que la fertilidad se vea reducida, dependiendo del grado de cicatrización de la trompa de Falopio afectada y del funcionamiento de la trompa restante (si se tuvo que extraer una trompa). Entre las mujeres que quieren volver a quedar embarazadas después de un embarazo ectópico, las tasas de éxito varían de 61 a 100 por ciento según el grado de daño que hayan sufrido las trompas.



