Cuando se presenta una placenta previa

Cuando se presenta una placenta previa

Durante el embarazo, la placenta se reposiciona a medida que el útero se estira y crece. A comienzos de embarazo, es común que se presente una placenta de implantación baja. Pero a medida que el embarazo progresa, el útero que va creciendo debe halar la placenta hacia la parte superior. Alrededor del tercer trimestre, la placenta debe estar cerca de la parte superior del útero, dejando la abertura del cuello uterino despejada para el parto.

Algunas veces, sin embargo, la placenta permanece en la parte inferior del útero, cubriendo parcial o completamente esta abertura, a lo que se le da el nombre de placenta previa. Hay tres tipos de placenta previa:

Marginal: la placenta se localiza cerca del borde del cuello uterino pero no lo bloquea
Parcial: la placenta cubre parte de la abertura cervical
Completa: la placenta cubre completamente la abertura cervical

La placenta previa puede ocurrir en 1 de cada 200 embarazos, y es más común en mujeres que tienen:

  • Fibroides uterinos o cirugía para extirparlos
  • Un útero anormalmente desarrollado
  • Embarazo múltiple (gemelos, trillizos, etc.)
  • Cicatrización de la pared uterina causada por embarazos anteriores, cesáreas, cirugía uterina o abortos (endometrio).
  • Las mujeres que fuman, toman drogas ilícitas o tienen niños a una edad avanzada.
  • Formación anómala de la placenta,
  • Placenta grande

En algunas mujeres, la condición se diagnostica durante una examinación por ultrasonido (ecografía) de rutina. En más del 90 por ciento de los casos, la placenta previa se diagnostica en el segundo trimestre y puede corregirse por sí misma hacia el final del embarazo. Otras mujeres experimentan sangrado indoloro de la vagina durante la segunda mitad del embarazo. El flujo puede ser ligero o abundante y de un color rojo intenso. Otra característica del sangrado es que se detiene por sí solo, para luego comenzar nuevamente pasados algunos días o unas semanas.

Si la placenta previa continúa hacia el final del embarazo, la mujer puede ser internada en el hospital para revisiones hasta el nacimiento del bebé. Se recomienda un parto por cesárea en casi todas las mujeres embarazadas con placenta previa por el alto riesgo de hemorragia.

¿Qué sucede ante el diagnóstico de placenta previa?
Depende en qué etapa está el embarazo. En caso de que la ecografía del segundo trimestre muestre placenta previa, a medida que la gestación avance es probable que la placenta “emigre”, alejándose del cuello uterino. Si bien la placenta se implanta en el útero, y no se mueve, puede terminar más lejos del cuello como consecuencia de que éste se expande. En tanto, en la medida que la placenta crezca siempre lo hará hacia la parte superior del útero, donde el flujo de sangre es más intenso. Sólo alrededor del 10 por ciento de las mujeres a las que les detectan placenta previa en la ecografía de mediados del embarazo, aún la tienen en el momento del parto. Incluso, cuando se detecta a fines del embarazo, puede alejarse del cuello uterino en el momento del trabajo de parto, aunque mientras más tarde se la identifique menos probable será que esto suceda.

¿Hay algún tratamiento ante la detección de placenta previa?
Si la placenta se encuentra cerca del cuello uterino o cubre una porción de éste puede ser que el médico indiquen reposo y se reprograme el parto. Sin embargo, si hay sangrado presente es factible que el médico recomiende internación para una estricta observación. A veces, se administran transfusiones de sangre para reemplazar la pérdida de ésta por parte de la madre, prolongando así el embarazo hasta cerca de las 36 semanas. Una vez que se alcanza una fecha en la que el parto puede llevarse a cabo sin riesgo de inmadurez fetal, es posible que el médico resuelva adelantarlo por medio de una cesárea. En caso de que la placenta cubra el cuello y el sangrado sea importante o ponga en riesgo la vida de la madre, se realizará una cesárea de emergencia. Generalmente 3 de cada 4 mujeres con placenta previa tienen sus bebés por cesárea.

¿La mamá o el bebé corren peligro?
En la mayoría de los casos la placenta previa se detecta de forma precisa antes de que el feto esté en peligro. Actualmente esta condición no representa un riesgo para la vida de ninguno de los dos. Las mujeres bajo estas circunstancias tienen partos exitosos en un 99 por ciento de los casos.