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10 consejos para evitar los celos cuando llega un hermanito
Pamela Sandler
¿Creció tu familia? Es normal que el hijo mayor se sienta desplazado y hasta celoso. Una experta en psicología infantil te da su lista de los diez mejores consejos para evitar los celos de los hermanos mayores frente a la llegada de un nuevo bebé.
Diez consejos para evitar los celos ante la llegada de un hermano (no están en orden de importancia):
- Dependiendo de la edad de tu hijo, debes decidir cuándo contarle que estás embarazada y que llegará un nuevo bebé. Los más pequeños (1 a 3 años) no entenderán mucho si les cuentas sobre el bebé a comienzos del embarazo. En la medida que tu cuerpo cambie, probablemente alrededor del quinto o sexto mes, tendrás evidencia concreta de que hay un bebé, lo que lo hará más fácil de comprender. Sin embargo, para este grupo de edad, el niño no entenderá realmente lo que sucede hasta que el bebé llegue a casa contigo.
- Antes que nazca tu bebé, prepara a tu hijo dándole una muñeca que parezca un bebé para que la cuide. Usa tu imaginación y dale la oportunidad de que juegue con el bebé "de mentira", cambiándole el pañal, alimentándolo, recostando la muñeca para que se duerma, vistiéndola y siendo muy suave con el bebé.
- Compra libros que hablen de hermanos y un bebé nuevo. Por ejemplo, la serie de los osos Berenstein tiene un libro dedicado a un nuevo bebé. En español hay tres libros recomendables de Mercer Mayer: La Hermanita de Franklin, La Nueva Hermanita de Francisca y El Nuevo Bebé.
- Es importante explicarle a tu hijo qué sucederá cuando llegue el momento de dar a luz, por ejemplo, por qué la abuelita se quedará cuidándolo o decirle que lo llevarás a la casa de su tía mientras mamá va al hospital. O puedes explicarle que papá o el abuelo lo pasarán a buscar a la escuela. Los niños necesitan que les den seguridad y que les reafirmen que hay un plan; es decir, que alguien los va a cuidar mientras mamá está teniendo al bebé. Si el niño podrá ir al hospital o centro de maternidad es importante decirle. Si sus rutinas van a cambiar, hay que preparar al niño. Los niños pueden manejar los cambios siempre y cuando estén preparados.
- Si das a luz a tu segundo hijo en el mismo momento en que estás tratando de enseñarle al mayor a que deje de usar pañales, o cambiándolo de la cuna a una "cama de grandes", o tratando de quitarle el biberón o el chupete, ¡piénsalo dos veces antes de hacerlo! Es muy difícil esperar que un niño pequeño progrese al siguiente nivel de desarrollo al mismo tiempo que aparece un nuevo bebé en el panorama. En verdad, podrás hallar que tu pequeñín incluso retrocede un poco cuando el bebé nace. Ciertos hitos que te habían costado mucho lograr, como que duerma de corrido toda la noche o que use la bacenica pueden desaparecer momentáneamente cuando llegue el nuevo hermanito. Trata de ser consistente con tus expectativas, ¡pero no seas muy estricta con tu hijo! Recuerda cuánto ha cambiado su vida (sin que sea su culpa) con la llegada del bebé.
- Dicho eso, es muy importante tratar de mantener las rutinas del hijo mayor, a pesar de lo impresionantemente demandante que resulta tener un nuevo bebé en casa. Los grupos de juego, clases, escuela, comidas, hora del baño y la hora de ir a la cama generalmente funcionan en un determinado horario. Trata de mantener, dentro de lo que te sea posible, el programa habitual. Esto le demuestra a tu hijo que a pesar de la disrupción (tanto positiva como negativa), valoras su vida y sus intereses, además de su lugar dentro de tu familia
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