Criando
Famosos y Familia
Victoria Ruffo: Una mujer multifacética y madre dedicada
Ethel C. Palaci
Hace poco, Victoria retomó su trabajo frente a las cámaras para protagonizar la telenovela ¨Victoria¨, grabada en Colombia.
Sin embargo, con tanto trabajo no pierde su energía y optimismo. Conversamos con ella antes de que regresara a las telenovelas que tantos fans le han traído.
"Mi vida es intensa. Creo firmemente que la vida y el destino está marcados. Cada persona puede modificar el suyo, pero tu camino ya está hecho. En Pachuca la vida es más tranquila que en la ciudad de México. De todas maneras, vivo en las dos partes porque mi hijo José Eduardo estudia en la capital y no me puedo desprender. Sábado y domingo son para mi familia y en especial para los gemelos".
Para muchos Victoria Ruffo tiene en sus manos la combinación perfecta para terminar agotada. Sin embargo, la estrella siempre tiene tiempo para todo, gracias a la ayuda incondicional de su marido. La gran preocupación del matrimonio ahora, se centra en cómo poner barandas en las tantas escaleras de su casa, para proteger a los pequeños de caídas.
"Mis respetos para aquellas mujeres que tienen cinco o seis hijos. Si yo con dos ya no encuentro la hora de dormirme o de dormirlos. Están en edades muy difíciles. Los gemelos tiene cuatro años y José Eduardo cumplió 16. Las dos edades a su manera tienen rebeldías, retos y la necesidad de fijar límites. A veces parezco cascarrabias y me han de ver como histérica. Creo que las mamás tenemos un sentido especial en el que presentimos lo que pasa con los hijos, porque no hay escuela que entrene para eso".
Uno de los retos más difíciles de una mamá después de dar a luz es recuperar el peso que tenía antes del embarazo. A eso se le sumaron los tratamientos de fertilidad a los que Victoria se sometió por la endometriosis (padecimiento por el que el tejido interior del útero crece en el exterior de éste y puede llegar a ocupar otros órganos y causar infertilidad.) antes de quedar embarazada de los mellizos.
"Por los tratamientos, traía mi organismo destrozado", cuenta Victoria, y por ello tuvo que consultar con un nutricionista. Su cuerpo sólo le pedía verduras y frutas. "Yo mataba por un jugo de piña, naranjas o uvas".
Desde entonces comenzó a perfilarse su optimismo de siempre, que lo prueba con su frase: "Siempre hay que mirar para adelante, y no voltear atrás". Por eso aunque hoy su vida pueda parecer demasiado ocupada entre su profesión, la maternidad y un esposo, Victoria ni se atreve a quejarse. Por el contrario, se siente bendecida de tener un esposo que, aunque tiene un trabajo demandante como político, la ayuda mucho con los gemelos, e incluso se los lleva a la oficina y da audiencias entre una y otra toma de leche.
"Podría tener una lista de consejos para dar a quienes son padres y tienes niños pequeños. Pero lo más importante para mi son dos cosas, decirles a los hombres que realmente sean pareja en todas las cosas, y a las mujeres que tengan mucha paciencia con su pareja y sus hijos en todas las edades".



