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Seguridad en el parque

Ethel C. Palaci

Alrededor del 70 por ciento de los accidentes que sufren los niños en parques y áreas al aire libre se deben al mal estado del suelo ya sea el pavimento o la hierba. Es importante que antes llevar los niños a jugar y disfrutar al aire libre, papá y mamá investiguen las condiciones de la zona y las instalaciones del lugar de destino, para que el pequeño/a pueda disfrutar sin correr riesgos.


Cuando el parque no es seguro o se produce un desperfecto en las instalaciones (rotura, suciedad, perros en zonas prohibidas, etc.) hay que avisar a la entidad propietaria o, si no se especifica un nombre, a las oficinas de la ciudad. Así se evitarán futuros accidentes.


Estructuras con multi-juegos

No deben tener más de 9 pies de altura por el riesgo a caídas. El suelo debe estar protegido para amortiguar golpes. Los asideros tendrán un diámetro adecuado a la mano del niño y si dispone de plataformas, debe haber barras protectoras donde poder agarrarse. Es básico que no haya bordes cortantes, tubos sin tapar, ranuras que puedan herirlos, o aberturas en las que pueda quedar atrapada la cabeza, las manos o los pies o engancharse la ropa. Las estructuras tienen que ser estables y sin salientes ni aristas en los puntos de unión donde podrían lastimarse con facilidad al pasar. Debe haber unos 5 a 6 pies de espacio libre alrededor del aparato para que los niños no choquen entre sí.


Columpios

En una misma estructura no debe haber más de dos columpios y estos han de guardar una distancia prudencial entre sí para que no puedan chocar. Tienen que estar adaptados a la edad y estatura del niño que los usa.


Balancines

Han de tener amortiguación, porque los golpes en el suelo pueden dañar la columna vertebral. Los elementos de madera y metal no han de tener astillas ni bordes cortantes, aunque es mejor que sean de madera tratada o plástico, porque el metal se oxida y es conductor de electricidad. El eje de giro tiene que estar protegido, porque podría atrapar los pies o la ropa
Las estructuras de juegos para niños pequeñitos deben tener asientos en forma de silloncito cerrado para que quede sujeto. Los ganchos, cadenas y asientos deben presentar un buen estado de conservación, sin partes sueltas, rotas, sucias ni oxidadas.


Toboganes o canales

La plataforma de salida, que está al final de la escalera, tiene que ser lo bastante espaciosa para que el niño pueda ponerse de pie. La inclinación no debe ser excesiva y la superficie de deslizamiento ha de estar en buen estado. El óxido o las astillas pueden causar problemas graves. No deben tener bordes cortantes que puedan dañar al niño con el roce. Es necesario que tengan asideros a lo largo de todo el recorrido para evitar caídas. El tramo final del tobogán debe quedar totalmente paralelo al suelo para evitar que el niño salga despedido y ser lo suficientemente largo para que pueda quedar sentado.


El entorno del lugar
Un primer vistazo al parque da idea de su estado y es esencial para decidir si llevar allí al niño o buscar otro. Es esencial que reúna las siguientes condiciones:


1- Un suelo limpio de defecaciones caninas, jeringuillas, cristales, latas abiertas o ramas de árbol caídas. Un suelo sin desniveles ni superficies de cemento o de materiales duros.
2- Las estructuras de juegos deben ser de colores brillantes y formas atractivas, para estimular el juego
3- El lugar es mejor que tenga cercas que protejan el espacio para más seguridad.
4- Carteles que indiquen: edad de los aparatos, admisión o no de perros, entidad a la que comunicar desperfectos, hospital cercano, etc.
5- Aparatos que no tengan partes rotas, suciedad, piezas sueltas ni sistemas de fijación inadecuados.


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