Columna de Luis
El camino a la paternidad: La columna de Luis, parte 8
Hoy quiero platicarles sobre una preocupación que tenía. Como es ya bien sabido por todos ustedes, mi esposa padecía de poliquistosis ovárica y fue la causa de que comenzáramos nuestro tremendo y muy pesado camino en busca de nuestra ilusión, la cual ya tenemos hoy en día entre nuestros brazos, completamente sano y que nos ha llenado la vida de nuevas ilusiones y retos y ha dejado en el completo olvido todas las tristes historias que pasamos y ahora recuerdo con mucho orgullo y cariño.
Pues el día de ayer por la tarde tuvimos la cita posterior a la cuarentena que se concede a la mujer para comenzar a regularizarse después del embarazo. El doctor utilizó todos sus conocimientos médicos e instrumentos para practicar todo tipo de examen para determinar que mi esposa se había liberado del problema que anteriormente había hecho casi imposible su embarazo. Nos comentó que el día de la cesárea había realizado visualmente una revisión exhaustiva aprovechando que lógicamente estaba la ocasión idónea para realizarla y no pudo ver ningún indicio de poliquistosis ovárica, lo cual pudo corroborarnos en la eco vaginal que el día de ayer le practicó.
Esto nos puso bastante felices y también llevó a que nos diera un tratamiento para reiniciar los periodos de mi esposa y se empezara a cuidar, tomando en cuenta que sólo prescribiría medicamentos muy adecuados para que no se pueda repetir el cuadro de poliquistosis ovárica. Nos recomendó que iniciáramos a cuidarnos con métodos naturales y nos comentó sobre el probador de fertilidad, el cual es un microscopio que analiza la saliva y de ahí, dependiendo de las características que tome, se sabe si hay ovulación o no, así es que comenzaremos ese procedimiento para ver si nos funciona.
Nos comentó el Dr. Nacho que los quistes que mi esposa tenía fueron aprovechados en la gestación del bebé ya que de ahí toman sus primeros nutrientes (son ricos en sustancias que alimentan al bebé en su gestación). Quién fuera a decir que el mismo bebé iba a curar el padecimiento más triste que mi mujer ha tenido en su vida, motivo por el cual no dudamos ni un solo minuto que es nuestra bendición y ha venido a este mundo con una misión muy importante la cual desde que inició su vida dentro de mi esposa hizo muy bien la labor de abrir camino para sus futuros hermanos, eliminando los quistes.
Bueno, pues por todo lo anterior en este día tuve una de mis más gratas noticias y claro quise compartirla con ustedes. Yo tenía el gran temor de que pudiera seguir el padecimiento y volviera a repetirse, aunque creo no con las mismas magnitudes pero al fin y al cabo repetirse un poco el calvario que se pasa a causa de la infertilidad.
Me despido deseándoles a todas esas mujeres que están en el camino de la infertilidad que no descansen hasta obtener su bendición entre sus brazos ya que es la mejor recompensa que pueda existir y se logra a base de esfuerzo, lágrimas y muchas preocupaciones pero al final se goza y lo disfrutas mucho.
Estoy a sus órdenes; por el correo tratare de darles respuesta a sus comentarios.
Su Amigo, “LUIS” Esta es la octava columna de Luis para TodoBebe. Si te gustaría enviarle una carta, escríbele a editor@todobebe.com . No puede contestar todos los emails, pero sí leerá tu mensaje.
Nota de la editora: El síndrome de ovarios poliquísticos es un desorden hormonal que se manifiesta principalmente con la falta de ovulación y en muchos casos acné, aumento de peso, exceso de vello y reglas irregulares. Aunque hay casos en que el embarazo resuelve el desequilibrio hormonal, la mayoría de las veces el síndrome acompaña a la mujer afectada durante toda su vida y se presenta además con resistencia a la insulina, lo que la predispone a sufrir de diabetes mellitus o tipo 2. Si sospechas que sufres de ovarios poliquísticos, no dejes de consultar a tu médico para más información.











