Cómo Hablar De...
¿Cómo hablar con tus hijos acerca de la guerra?
Desgraciadamente las guerras continúan ocupando un papel central en el panorama mundial. Aunque intentemos proteger a nuestros pequeños de toda la información acerca de la guerra, inevitablemente van a oír alguna cosa, ya sea en la televisión, en la escuelita, a través de otros niños o escuchando conversaciones de adultos. ¿Cómo podemos explicarles qué son las guerras? Y sobre todo ¿Cómo les ayudamos a no desarrollar miedos o ansiedades acerca de estos temas?
Niños en edad preescolar:Dificultad para distinguir realidad de ficción
En esta edad, los niños tienen mucha dificultad distinguiendo entre realidad y ficción. Además es común que se inventen historias fantásticas con elementos que han escuchado en su entrono y juntando historias diferentes. Su dificultad para diferenciar realidad de ficción contribuye al desarrollo de miedos y pesadillas muy aterrorizantes, ya que los pequeños las viven como si fueran realidad. Cuando los pequeños ven imágenes violentas en televisión o escuchan conversaciones acerca de la guerra, pueden tener dificultad separando esta información de su vida diaria. Además es común que mezclen otros temas que les dan miedo con lo que han escuchado, personajes malvados, monstruos, etc. pueden juntarse con las historias que han escuchado acerca de la guerra.
Comprensión muy concreta y literal de su entorno
Los niños en edad preescolar se toman las cosas “al pie de la letra.” Si ven una imagen de una bomba cayendo en una ciudad, pueden pensar que esto está sucediendo fuera de su casa. Si ven un acontecimiento más de una vez en televisión, pueden pensar que está ocurriendo una y otra vez. Su capacidad de comprensión se centra en el aquí y ahora y en cómo lo que observa le afecta a él/ ella y su familia. Decirle a un niño/a de esta edad que algo sucede en otro país puede no significar nada pues un lugar lejano para ellos puede ser la librería o la tienda de juguetes donde tienen que llegar en carro.
Dificultad expresando sus ideas, pensamientos y emociones
Los preescolares tienen dificultad articulando sus ideas con palabras. A menudo, si algo les preocupa nos lo harán saber de manera no verbal. Es probable que no vengan a hablarnos directamente de la guerra pero quizás les vemos jugar a guerra, misiles… o les escuchamos hablar con un muñeco acerca de “una persona muy mala que nos va a tirar una bomba,” o se despiertan con pesadillas o vuelven a hacerse pipi cuando ya habían controlado estas funciones.
Partimos siempre de la base de lo que ya saben
Empieza tu conversación partiendo de lo que sabe o comprende acerca de la guerra tu pequeño/a. Pregúntale, “¿Qué crees tú?” ¿Qué sabes tú acerca de esto?” “¿Que has escuchado?” ¿Qué te imaginas?” Si les damos una “lección” quizás no tocamos los temas que realmente le preocupan o comprendemos la información que tienen. En cambio, cuando partimos de lo qué saben, le podemos dar información relacionada a sus preocupaciones y adaptada a su nivel de comprensión. Recuerda que no tienes que darle mucha información, simplemente respuestas simples y cortas a sus preguntas.
Explica el mensaje de manera simple y escueta
Usa un vocabulario simple e intenta relacionar la resolución de problemas a nivel global con algo familiar para tu pequeño/a, como la resolución de uno de sus problemas. Puedes decirle algo así: “A veces las personas que mandan en un país no se ponen de acuerdo de cómo hacer las cosas o se enojan por algo que les molestó, como nos pasa a nosotros también. Primero prueban de resolver los problemas hablando pero a veces, no se ponen de acuerdo y pelean. Las guerras nos hacen sentir miedo y hacen daño a la gente. Es mucho mejor resolver nuestros problemas con palabras.”
Resalta el mensaje de seguridad
Los niños preescolares filtran toda su información a través de su experiencia. Su mayor preocupación puede ser si ellos y su familia están seguros. Explícales que aunque lo que pasa en el mundo y en las guerras da miedo, ellos están seguros. Diles que su familia está protegiéndoles y que las personas que se encargan del lugar donde vivimos, también están trabajando para protegerles. En esta edad, tus convicciones políticas acerca de tu gobierno o el gobierno de otros países son ideas demasiado avanzadas para compartir. Céntrate en resaltar el mensaje de seguridad y protección. Algunas imágenes de la guerra incluyen a niños huérfanos, refugiados o que han perdido a sus padres. Cuando hables de estos temas, realza también que tú no vas a separarte de él o ella y que su familia está aquí para cuidarle. Si tenéis un familiar que está en el servicio militar, explícale que cada día pensáis en él/ ella y que cuando tenéis ideas o sentimientos, es bueno hablar con la familia, hacer un dibujo o pensar en algo para decirle a la persona que le podemos comunicar la próxima vez que estemos en contacto.
Las palabras son la mejor manera de resolver los conflictos
La guerra ocurre entre países o personas en el mundo después que han intentado resolver sus problemas usando sus palabras/ dialogando. De nuevo, sean cuales sean nuestros sentimientos personales acerca de la guerra, es importante recalcar el mensaje de que los problemas los resolvemos hablando y que cuando peleamos, hacemos más daño a las personas de nuestro entorno. Queremos que nuestros pequeños aprendan a resolver sus conflictos con palabras y la guerra les da un ejemplo erróneo de una manera de resolver problemas. Es muy importante que hablemos con ellos y les expliquemos las consecuencias de pelear, como nos hace sentir miedo y tristeza. En cambio, si resolvemos problemas hablando, podemos sentirnos satisfechos de haber considerado los sentimientos e ideas de nuestros amigos y familiares.
Recuerda, si tu pequeño/a parece excesivamente preocupado o ansioso acerca de la guerra, consulta con tu pediatra o con un especialista en salud mental.
La Dra. Helena Duch es psicóloga infantil y familiar especializada en trabajar con familias que están planeando, esperando y criando a niños en la primera infancia. La Dra. Helena tiene un doctorado en psicología infantil y escolar de New York University y una maestría en Psicología del Desarrollo Infantil de Columbia University y es licenciada en Psicología Clínica por la Universidad Ramon Llull en Barcelona. Además la Dra. Helena está licenciada como psicóloga en el estado de Nueva York y en España, su país natal.
NOTA: Este artículo es para fines educativos solamente y no reemplaza una consulta médica o psicológica. No debes usar esta información para diagnosticar o tratar un problema de salud o de comportamiento sino consultar a algún médico o profesional de salud mental que te examine en persona y que esté autorizado para practicar su profesión en la localidad donde vives.











