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Qué infusiones de hierbas debo tomar y cuales evitar durante el embarazo

Ethel C. Palaci

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Qu  infusiones de hierbas debo tomar y cuales evitar durante el embarazo
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 El uso de las hierbas en tés, infusiones y remedios caseros se remonta a muchos siglos atrás. En 1552 se conocían ya nada menos que 1.200 hierbas y esta tradición sigue viva en nuestras culturas de hoy. En la actualidad más del 80 por ciento de los latinos seguimos usando hierbas para tratar dolencias y malestares, sin embargo, el hecho de que las hierbas sean productos naturales, no quiere decir que durante el embarazo son totalmente seguras. De hecho, hay hierbas que pueden tener efectos tan fuertes como algunos medicamentos. Esto tiene sentido, porque las hierbas son la base de muchas medicinas, y los químicos que las hierbas contienen pueden traspasar la placenta y dañar al bebé, o bien, pasar a la leche materna. Por eso, es importante tener mucha precaución. Por ejemplo, una hierba que parece tan inofensiva como la sábila o aloe, que se usa a menudo como laxante para tratar el estreñimiento, puede producir contracciones en el útero. El estafiate, que se utiliza para los cólicos, puede producir anormalidades en el feto. Si quieres usar hierbas para tratar algunas de las molestias del embarazo como el ardor de estómago debes consultarlo con tu médico.

Aunque en Estados Unidos no hay una regulación específica para los tés de hierbas o infusiones, la Agencia de Alimentos y Fármacos (FDA según sus siglas en inglés) considera que la mayoría de las hierbas que se usan en la cocina, son seguras también usadas en infusiones. Entre éstas se hallan los tés hechos de jengibre, flor de lima, menta, cebada tostada, escaramujo (rosa blanda) y tomillo, que en general, son inofensivos en cantidades moderadas durante el embarazo o la lactancia. Sin embargo, no es recomendable beber cantidades excesivas de ningún té porque puede causar problemas tanto a la mujer embarazada como al bebé. 
El jengibre, te puede ayudar a combatir las náuseas al comienzo del embarazo. Se puede tomar como té (vertiendo agua caliente sobre las raíces frescas), o en cápsulas. Incluso, un refresco de jengibre (ginger ale) puede ayudarte. Puedes tomar cuatro cápsulas diarias de 250 mg al día o también una taza de té de jengibre, cuando sientas náuseas. 
El té de hojas de frambuesa se recomienda como un tónico uterino y ayuda cerca del momento del parto. Sin embargo, sólo debe usarse en las últimas seis semanas del embarazo, y siempre que tu médico lo apruebe. Para hacer té, vierte una taza de agua hirviendo en un recipiente que tenga dos cucharaditas de hojas de frambuesa y déjalo reposar unos 15 minutos. Puedes tomar entre dos y tres tazas diarias. 
Hay muchas hierbas que se usan como tes que pueden estimular el útero y producir un aborto, si se toman en grandes cantidades. Estas incluyen el anís, gatera o nepeta, consuelda o sínfito, popotillo o canutillo (Ma Huang), muérdago, camomila o manzanilla, flor de jamaica, marrubio o masto, té de labrador, hierba Luisa, raíz de regaliz, estafiate, poleo, romero, salvia, sasafrás, ortiga, vetiver y milenrama. Estas hierbas no se deben tomar como tes, infusiones ni remedios durante el embarazo y la lactancia. Puedes seguir tomando alimentos que estén condimentados con hierbas como el romero y la salvia, porque las cantidades que se usan en las comidas son mucho más pequeñas que las que se usan en tés. De hecho, el proceso de hervir las hierbas en una infusión, o de echarlas en agua muy caliente y dejarlas reposar, concentra los químicos en las hierbas. Por eso la dosis que tomas en un té es más grande. 
La esculetaria, consuelda o sínfito, raíz de kava, aspérula y valeriana, pueden dañar el hígado. El mate (o la hierba mate) puede contener tanta cafeína como el café. Ninguna de estas hierbas debe tomarse durante el embarazo o la lactancia.
El té verde no tiene contraindicaciones específicas. Los expertos recomiendan no tomarlo en grandes cantidades durante el embarazo y lactancia, ya que este puede interferir con la absorción de hierro y causar anemia. Las mujeres que padecen de alguna enfermedad del hígado, corazón o riñones, deben consultar con su médico antes de tomar esta planta o productos que la contengan. Se debe evitar tomar té verde junto con otras hierbas que poseen efectos estimulantes del sistema nervioso central, tales como efedra china (ma huang), guaraná, mate o café. Las personas que sufren de insomnio no deben ingerir grandes cantidades de te verde, especialmente por la noche.
Si estás embarazada y te gustan los tés de hierbas, aléjate de los ingredientes que no sean seguros o que no conozcas bien. Asimismo puedes crear tu propia infusión: Añade miel, raspadura de corteza de limón, canela o clavos al agua hirviendo, o bien al té negro descafeinado, pero nunca excedas las tres tazas diarias. Nunca hagas té de ninguna planta a menos que consultes antes con tu médico y estés el 100 por ciento segura de que puedes tomarla sin riesgos durante el embarazo y la lactancia.
¡Advertencia!

Palabras clave: esperando, té, hierbas, malestares, embarazo, lactancia