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Es más peligroso de lo que creías.

La poderosa razón por la que no deberías 'automedicar' a un niño

Automedicar a tu hijo es una práctica irresponsable y puede tener graves consecuencias e incluso la muerte, así lo confirma la Asociación Española de Pediatría (AEP).

Y a pesar de las advertencias, la tasa de automedicación de menores excede lo aconsejable, según la publicación del sitio de información al consumidor Eroski.

Automedicar es una práctica frecuente no solo ante síntomas leves como dolores de cabeza o de estómago, sino que se usa también ante malestares de mayor gravedad, como infecciones o procesos víricos.

Como el reciente caso de una niña, de 11 años, que falleció en México tras ser automedicada por sus padres luego de quejarse de un fuerte dolor de estómago.

Después de administrarle el medicamento y al ver que no mejoraba, decidieron llevarla a la sala de urgencias pero su estado de salud era delicado y fue declarada muerta por intoxicación ese mismo día. 

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Debes saber que si tú como adulto decides tomar medicamentos sin autorización médica, es considerado un acto que se realiza de forma libre y voluntaria.

Sin embargo, automedicar a un menor se denomina, medicación “por poderes”, puesto que la decisión no la toma el pequeño, sino el adulto responsable de él.

La medicación por poderes es más frecuente en segundos hijos, puesto que los padres tienen la experiencia del primogénito, concluyeron diversos estudios sobre el tema. Además, la tendencia aumenta en mayores de dos años debido a que, en edades más tempranas, son más vulnerables ante los ojos de los progenitores y prefirieren la opinión del especialista.

Citando la fuente, estas son algunas de las poderosas razones por las que no deberías auto medicar a los niños:

Errores en la dosis. Podría causar problemas graves, incluso la muerte. Cuando la dosis es superior a la indicada existe peligro de intoxicación, y en el caso contrario el riesgo es que el medicamento no tenga el efecto deseado.

Retraso en el diagnóstico. Retardar el diagnóstico adecuado es también postergar el tratamiento y por lo tanto la recuperación del niño.

Exceso de antibióticos. El exceso de este medicamento puede provocar que el organismo del niño cree una resistencia y cuando realmente lo necesite, ya no le hará efecto.

Reacciones adversas. La dosis incorrecta puede ocasionar algunas reacciones o efectos adversos, tales como: erupciones cutáneas, vómitos, diarreas, complicaciones de alguna enfermedad e incluso la muerte.

Es importante recordar que no es recomendable administrar medicamentos sin receta o prescripción médica y/o autorización de un especialista certificado.

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