Clara Lenis

Mamá sin Filtro

Tercer trimestre…la recta final y decisiva de tu nueva vida

Tercer trimestre...la recta final y decisiva de tu nueva vida

Dios… no sé ni cómo comenzar este post. Mucha gente te dice que el embarazo es el estado más lindo de una mujer y lo es, lo que no te dicen es lo difícil y complejo que es.

Antes de que se me vengan una cantidad de mujeres a criticarme por decir que es algo difícil las invito a leer por qué describo esta última etapa del embarazo como la más dura.

A mis 28 semanas comenzaron las dolencias que trae el peso del vientre, mi estatura no ayudaba por lo cual me fue imposible continuar mis clases de Crossfit. Dormir se volvió algo imposible de hacer, caminar era un martirio, comer era un desafio, ponerme la ropa toda una aventura y hasta ducharme porque el dolor en mi pelvis se convirtió en algo permanente.

Me diagnosticaron con disfunción de la sínfisis púbica (SPD), una condición que afecta aproximadamente 1 de cada 300 mujeres embarazadas (aunque algunos expertos dicen que podrían llegar a ser 1 de cada 50). También llamada dolor pélvico (PGP), disfunción de la sínfisis púbica es una afección que causa dolores moderados a severos en la zona pélvica, según el portal byramhealthcare.com.

¿Qué significa esto? Básicamente mis ligamentos se relajaron antes de tiempo y mi pubis ya estaba lista para dar a luz, así que el subir y bajar escaleras era tortura china por lo que el último mes de embarazo lo trabajé desde casa por orden del médico.

Para la semana 35 comencé a tener una comezón en las piernas durante la noche que sinceramente pensé me iba a quedar sin piel. Fueron noches de intensa tortura el sentir tanta picazón por lo que opté por ir a mi dermatóloga.

Según mis sintomas era algo similar a una alergia, lo extraño del caso era que me daba de noche, literal cuando me disponía a dormir pero igual era en vano por el dolor en mi pubis y ahora resulta este nuevo síntoma. La dermatóloga decidió recetarme una crema para disminuir esto y unas pastillas que al final ni resulté recogiendo de la farmacia por miedo a que afectara a mi bebé.

Así viví durante todo ese tiempo, entre dolor y comezón. No veía la hora de que al menos fuera la semana 39 para tener el consuelo de que ya iba a tener esa gran cita a ciegas con el amor de mi vida y obviamente pensar en que todos estos achaques, dolores, picazón y demás molestias iban a acabar.

Durante mi control médico en mi semana 37 mi doctora finalmente decidió hacerme un examen de sangre para revisar mis niveles hepáticos, ya que llevaba tanto tiempo con la famosa picazón y la cual en citas anteriores me habían dicho que era simplemente mi flujo sanguíneo haciendo de las suyas.

Esa cita fue un jueves, para el martes de la siguiente semana recibí una llamada del consultorio por parte de una de las enfermeras diciéndome que mi examen de sangre debían de repetirlo.

El miedo se apoderó de mí, los nervios estaban a flor de piel y no dejaba de pensar en que algo malo podría ocurrirnos. Al siguiente día llegué al consultorio de mi doctora y pedí que me vieran de inmediato para que repitieran el examen de sangre pero mi doctora ya tenía otros planes.

Al entrar al consultorio lo primero que me preguntó mi doctora fue ¿tienes tu maleta lista?, a mis 38 semanas y 4 días obviamente la tenía lista pero nunca pensé que iba a conocer al amor de mi vida tan temprano. Sus palabras retumbaron en los oídos de Juanes y míos… Sus palabras textuales fueron, “Clara, necesito que saliendo de esta cita te vayas para el hospital y seguramente esta noche te vamos a inducir tu parto, no queremos arriesgar nada”.

Esas palabras se dieron porque el examen de sangre que me hicieron la semana anterior dio como resultado 10 en los niveles hepáticos, si salen en 11 es definitivo que tenía colestasis intrahepática del embarazo.

¿Recuerdan la picazón de mis piernas? Al parecer era mi higado todo el tiempo. La colestasis es una condición supremamente peligrosa y que usualmente se presenta en el último trimestre del embarazo.

Según la Asociación Americana de Embarazo:

La colestasis del embarazo es una condición en la cual el flujo normal de la bilis en la vesícula biliar se ve afectado por las altas cantidades de hormonas del embarazo. La colestasis es más común en el último trimestre del embarazo cuando las hormonas están en su pico, pero generalmente desaparece en unos pocos días después del parto.

De acuerdo con Centro Médico del Hospital Infantil de Cincinnati, colestasis ocurre en aproximadamente el 1 de cada 1.000 embarazos , pero es más común en los grupos étnicos suecas y chilenas. La colestasis se conoce a veces como colestasis extrahepática , que se produce fuera del hígado, colestasis intrahepática que ocurre dentro del hígado, o colestasis obstétrica .

Así que las palabras de la doctora fueron que debíamos agilizar el parto ya que esta condición aumentan los riesgos para sufrimiento fetal, parto prematuro, o nacimiento de un niño muerto. Básicamente el bebé se desarrolla basado en el hígado de la madre para eliminar los ácidos biliares de la sangre.

De esta manera fue que mi embarazo llegó a su fin el 31 de agosto de 2017 a las 7:38pm con el nacimiento de mi ‘bundle of joy’ Penélope Cruz-Lenis.

En otro post les cuento de este día que fue un poco loco y muy emotivo.

 

 

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Clara Lenis

Mamá sin Filtro

Siendo hija única siempre he pensado en tener dos o más hijos pero siempre he esquivado la maternidad por pensar en mi carrera como comunicadora. Ahora como mamá primeriza, quiero contar y compartir las experiencias desde el primer momento en que me di cuenta que llevaba a mi pequeña Penélope en mi vientre. Desde mi blog quiero dar a conocer esas cosas que no nos dicen del embarazo y la maternidad, desde el amor más puro que se siente hasta los detalles físicos que muchas no se atreven a contar.