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Esta mujer ha donado al menos 78000 onzas de leche, es decir, más de 600 galones.

Su extraña condición le hace producir leche materna en exceso

(TODO BEBÉ).- Una mujer de Oregón, madre de dos hijos, ha sido capaz de donar más de 600 galones de leche materna debido a un síndrome que padece, según la publicación de la revista People.

Elisabeth Keturah Anderson-Sierra se ha dado a conocer por su decisión de donar su leche materna a las familias necesitadas, mucha leche…

Según palabras de esta joven, de 29 años, el esfuerzo que ella realiza es un “estilo de vida”:

“Definitivamente me siento bien de poder ayudar a la gente, pero también creo que está algo arraigada en lo que soy”, dice.

Te preguntarás, ¿cómo produce tanta leche materna? Pues ella padece un síndrome de híper producción de leche materna, llamado híper galactia o híper lactante, de acuerdo al especialista en pediatría Iván Carabaño Aguado.

Tienes que saber que la cantidad de leche que se produce viene condicionada por la demanda que ejerce el niño. En este caso hay un desequilibrio entre la oferta y la demanda. Asimismo, la producción de leche es mayor que la demanda del bebé, publico el sitio web Guiainfantil.

La causa que desencadena este exceso de leche se desconoce, pero se sabe que tiende repetirse en los siguientes embarazos.

Su hijo mayor, Isabella, nació hace dos años y medio, tiempo en el que ha donado al menos 78000 onzas de leche (más de 600 galones). Con la llegada de su nueva bebé Sophia, de 6 meses, la madre dice que produce un promedio de 225 onzas al día, o 1,7 galones.

Last 5 coolers being shipped out from the old house! All future donating will be out of the new house! Still a…

Posted by on Monday, August 28, 2017

“Esta es mi manera de ser activo en mi comunidad y devolver a la humanidad, y por eso es mi trabajo de amor”, dice.

La bautizada como “diosa de la leche”, dona su suministro a los bancos de leche, que luego se distribuye a nivel nacional. También lo facilita a las madres y familias de su comunidad.

Aunque Elisabeth recibe una retribución monetaria, un dólar por onza por cada donación; la mayor parte de ese dinero se usa en comprar bombas, kits de saneamiento y congeladores para almacenar la leche, describe.

Su esposo, David Sierra, de 52 años, un suboficial jubilado de la Guardia Costera de Estados Unidos y actual oficial de seguridad pública, apoya mucho su decisión de amamantar y donar leche.

Pero hacerlo no es tan fácil como suena. Pues ella utiliza un promedio de cuatro a cinco horas al día para bombear su leche y después tiene que asegurarse de que la leche se almacena correctamente. Sin embargo asegura que no se arrepiente que se haya convertido en una gran parte de su vida.

“Siento que estoy haciendo mi parte, una onza a la vez”, dice.

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