Foto: thinkstock

Algunos factores que amplían el riesgo de autismo y tal vez no sabías

(TODO BEBÉ).- El autismo puede venir generalmente de una combinación de factores de riesgo genéticos, pero según los especialistas hay varias causas que trabajan unidas y que pueden aumentar el riesgo a los Desórdenes del Espectro del Autismo (ASD).

Primero tienes que saber el autismo o trastorno del espectro autista (TEA), es una condición neurológica y de desarrollo que comienza en la niñez y dura toda la vida, de acuerdo al sitio especializado Medline Plus.

Afecta cómo una persona se comporta, interactúa con otros, se comunica y aprende. Este trastorno incluye lo que se conocía como síndrome de Asperger y el trastorno generalizado del desarrollo no especificado, agrega.

Las investigaciones han demostrado que existen diferentes factores podrían estar vinculados con el autismo antes y después de nacer. Citando a los expertos, estas son algunos de los factores que aumentan el riesgo:

Una infección en el embarazo.

Las infecciones graves que pueden presentarse durante el embarazo, aumentan el riesgo de autismo en los bebés, advierten dos nuevos estudios sobre el tema.

Pues una infección materna podría develar si existen comportamientos autistas en la descendencia. También, hallaron cambios en el cerebro que producen estos comportamientos, según los investigadores del MIT y de la Facultad de Medicina de la Universidad de Massachusetts.

Los dientes.

Un estudio publicado y financiado por el Instituto Nacional de Ciencias de la Salud Ambiental (NIEHS, por su sigla en inglés), asegura que el autismo podría estar relacionado con la exposición a los metales.
Pues se demostró que los dientes de leche de niños con autismo contienen más plomo tóxico, publicó el San Diego Union Tribune.
Así concluyen los investigadores que el procesamiento de los metales en el cuerpo de los niños afecta su riesgo de autismo.

Alergias.

La exposición a alérgenos durante la gestación, puede provocar cambios en la composición del cerebro en desarrollo del feto que se asocian a un mayor riesgo de desarrollar trastorno por déficit de atención e hiperactividad o autismo, advierten los médicos.
Exceso de ácido fólico.

Por décadas, mujeres embarazadas son recetadas para tomar ácido fólico para prevenir ciertos defectos de nacimiento.

Sin embargo, investigaciones sugieren que tener altos niveles de la vitamina en la sangre, en el momento del parto, fue ligado a un mayor riesgo de autismo.

“La ayuda temprana para estos niños realmente hace una gran diferencia”, señala La Academia Americana de Pediatría.

Aunque comúnmente son los padres que consultan con el pediatra por preocupaciones relacionadas con retrasos del lenguaje alrededor de los 18 meses, la AAP nos informa de signos más sutiles que pueden verse antes de los 18 meses como:

• No girarse cuando el padre/madre llama su nombre
• No girarse para mirar cuando el padre/madre señala y dice “Mira…” y no señalan tampoco hacia un objeto o acontecimiento de interés
• Falta de balbuceo conversacional con sus cuidadores
• Sonreír tarde
• No establecer contacto visual con la gente

La Academia también nos recuerda que si el niño/a demuestra uno de estos indicadores, tiene que ser evaluado de inmediato:

• No balbucear o señalar/ usar gestos a los 12 meses
• No decir ninguna palabra a los 16 meses
• No decir frases de dos palabras espontáneamente a los 24 meses
• La pérdida de lenguaje o habilidades sociales en cualquier edad

“Todos los niños deberían ser monitoreados tanto si hay una preocupación por parte de los padres como si no, simplemente porque este es un diagnóstico difícil de hacer; comparado por ejemplo con el Síndrome de Down donde tenemos test genéticos y criterios muy específicos,” afirman los doctores Mulligan y Myers.

 

Danos tu opinión