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Muchas mujeres no se atreven a probarlos por la falsa información que han escuchado.

Los mitos sobre el uso del tampón que habías creído

(TODO BEBÉ).-Alrededor del uso de los tampones existen cientos de mitos y creencias populares por lo que muchas mujeres no se atreven a probarlos, detalló el sitio web Pulzo.

Se trata se estos pequeños tubos de algodón absorbente que se introducen en la vagina durante el periodo menstrual que, quienes los utilizan, aseguran sentirse más limpias y cómodas. Primero hay que entender que el tampón está diseñado para absorber el flujo desde el interior de la vagina por lo que no se presentará ningún tipo de accidente.

Citando a la fuente, para destapar algunos de los mitos más frecuentes, la ginecóloga Ena Victoria Ramírez aclaró dudas y creencias erróneas entorno al uso de los tampones.

Respecto a la pregunta más común, cuando se habla del uso de los tampones, que pone en tela de juicio si se pueden utilizar cuando no has tenido relaciones sexuales o eres “virgen.”

La doctora aseguró que “es importante aclarar que este dispositivo no hará que las mujeres pierdan su virginidad.” Y explica que esta tremenda confusión se ha aprendido de boca en boca.

Erróneamente se cree que la membrana que cubre la entrada a la vagina, himen, se romperá.Pero resulta que en realidad el himen es muy elástico y puede permitir perfectamente la entrada de un tampón.

Además señalo que “la virginidad” se pierde únicamente cuando la mujer tiene su primera penetración sexual. Las opciones para quienes deseen utilizar un tampón y aún no han tenido su primera relación, es optar por uno pequeño.

Por otra parte, se cuestiona también sobre su uso por las noches a la hora de dormir.

“La recomendación es no hacerlo ya que, aunque son muy cómodos, su duración no debe sobrepasar las 6 horas, debido a que esto puede aumentar el riesgo de producir shock tóxico, un trastorno potencialmente mortal ocasionado por bacterias y asociada con el uso prolongado de estos productos”, advierte la especialista.

Y respecto a nadar con tampones, la doctora asegura que no hay ningún problema. Además, la presión del agua no permitirá que el flujo salga, solo es cuestión de cambiarlo si sientes que ya es tiempo.

Uno de los mitos descarta el hecho de que colocar un tampón sea doloroso. Aunque al principio es normal sentir molestias por un cuerpo extraño dentro, estas disminuyen utilizando tampones con aplicador o empleando algún tipo de lubricante.

La recomendación para el uso de los tampones de una forma segura para evitar infecciones la ginecóloga recomienda cambiarlo cada 4 a 6 horas y revisar que no exista infección previa, pues podría producir una incomodidad mayor, apunta.

Finalmente, la doctora Ena hace un llamado a las jóvenes para que conozcan su cuerpo y recomienda experimentar los diferentes productos para el cuidado íntimo que ofrece el mercado hasta encontrar el indicado.

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