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Este el daño que le haces a tus hijos cuando los pones a cuidar a sus hermanos menores.

Errores que cometemos con los hermanos mayores

(TODO BEBÉ).- Un niño que aún no puede ocuparse de sí mismo por completo, no debe ser puesto a cargo de cuidar la integridad física de un pequeño aún más vulnerable de acuerdo a expertos en psicología según la publicación del sitio web Caja.

Si bien es cierto que debemos inculcar en nuestros hijos el amor de hermanos y alentarlos a que se protejan entre sí, no podemos dar a nuestros mayores una responsabilidad más allá de sus capacidades. Esto es algo que se aprende con el paso del tiempo y es mejor limitarnos a poner tareas acordes a la edad de cada uno. 

Sin el fin de juzgar a nadie si acostumbras hacerlo debes leer esto con atención. Debemos entender que,  un niño que aún no puede ocuparse de sí mismo por completo, no debe ser puesto a cargo de cuidar la integridad física de un pequeño aún más vulnerable.

Aunque la madurez física y emocional del mayor dista mucho de la del menor, ninguno de los dos tienen aún la capacidad de hacer todas las cosas por su cuenta, incluso la curiosidad natural y el impulso de explorar los alrededores sigue siendo igual en ambos. Citando al sitio web Tres errores comunes que las madres cometemos con nuestros hijos mayores: 

1. Se otorga a los niños mayores tareas que van más allá de sus capacidades. Las capacidades de los niños son habilidades y aptitudes que se van adquiriendo con el tiempo gracias la enseñanza de los padres y las experiencias. Así pues el aprendizaje se va dando poco a poco.

Según los expertos, los niños están creando su propia personalidad y cualquier falla podría debilitar y lastimar su autoestima al asumirse como incapaz de llevar a cabo una tarea dada por sus padres. Responsabilizar a un pequeño del cuidado de otro, es algo que podría crear traumas e inseguridades a ambos, advierten. 

2. Confusión con las figuras de autoridad. Dentro de la familia existen jerarquías o puestos de autoridad que se deben respetar dentro de la estructura familiar; los hijos deben ocupar el mismo espacio, y el rol de los padres es el que deben representar la mayor figura de autoridad dentro del hogar, pues son quienes aplican las reglas, enseñan y protegen, explica la psicóloga Paola Aguilar. 

No obstante el poner a los hermanos mayores como una nueva figura “paterna” o “materna” creará inseguridad en el niño más pequeño, pues para él resultará difícil de entender que una persona pequeña y no un adulto trata de imponerse y corregir su conducta, agrega. 

Esto podría incluso desatar conductas de rebeldía temprana en los niños pequeños y en general problemas de comportamiento, ya que ve al otro hermano como su igual, porque en la estructura familiar, lo es.

3. El derecho de disfrutarse como hermanos. Convivir, jugar y protegerse mutuamente, eso es ser un hermano mayor dicen psicólogos e investigadores. No debemos forzar a nuestros hijos a crecer antes de tiempo. 

Recomiendan otorgar a nuestros hijos las herramientas para que se conviertan en hermanos que se protejan y se amen, evitando así las rivalidades. A veces incluso a nosotros los adultos se nos complican realizar un “buen trabajo” en lo que al cuidado de los niños se refiere; hay que pensar lo frustrante que sería para un menor. Debemos simplemente dejarlos ser niños. 

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