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Todo empieza en el desayuno, donde damos a nuestros hijos más de la mitad del azúcar permitido por día.

Un regalo para nuestros hijos

(TODO BEBÉ).- Existe un regalo que pueden darle a sus hijos que va a servirles para toda la vida. No me voy a poner romántica diciéndoles que ese regalo es más tiempo de calidad, amor, risas y abrazos para que sus hijos en un futuro sean hombres y mujeres felices.

El mejor regalo que podemos hacer para que nuestros hijos puedan vivir más años que nosotros y con una buena salud es, intentar eliminar el azúcar refinada de sus dietas lo más posible. Me da mucha risa la cara que me hace la gente cuando les digo que mis hijas muy rara vez comen un dulce, prácticamente me ven como si estuviera loca, o como si estuviera robándoles a mis hijas parte crucial de su infancia.

Quizás muchos crean que al no darles dulces a sus hijos ya están dándoles este regalo, pero hay muchos alimentos disfrazados de “saludables” que están dañando la salud de nuestros hijos a escondidas, silenciosamente todos los días.

A la fecha no conozco a ninguna mamá que conscientemente le de a sus hijos el azúcar a cucharadas, pero si conozco a muchísimas que no acostumbran leer las etiquetas de los empaques con la información nutricional. A esto si le sumamos las horas que los niños pasan sentados en las escuelas, mirando televisión y jugando videojuegos estamos criando una generación sedentaria, poco imaginativa y obesa con una gran probabilidad de desarrollar diabetes.

Todo empieza en el desayuno en donde la gran mayoría de las casas tienen en su despensa cereales con azúcares, mermeladas, spreads como la Nutella y jugos. Con esto, nuestros hijos ya están ingiriendo más de la mitad del azúcar permitido por día.

Aunque parezca exagerado necesitamos empezar a contar los gramos de azúcar que consumen, porque es muy fácil darles mucha más de la que necesitan sin darnos cuenta. Seamos inteligentes sobre el tipo de azúcar que les damos. El azúcar la necesita para proporcionar energía a su organismo, pero de manera natural.

Tip: Elimina los alimentos procesados y empacados. Hagamos que nuestros hijos gocen de un plátano, una manzana y un durazno en su versión original. Empecemos con el ejemplo, si nuestros hijos nos ven comer frutas, verduras y leguminosas ellos van a querer imitarnos.

Cambiemos nuestros hábitos y los de nuestros hijos. Regalémosles salud.

Por: Sofía Sánchez de Tagle

 

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