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Desde que la prueba da positivo, algo empieza a cambiar en nuestra mente.

De mujer a mamá: cuando cambiamos de identidad

(TODO BEBÉ).- Junto con el hijo, nace una mujer diferente: la madre; asi lo publicó el sitio materna en su portal. Un recién nacido vida brinda un nuevo significado a la identidad femenina.

La especialista en atención temprana del desarrollo,Marcela Antebi, reflexiona sobre este proceso:

“Ser madre tiene poco que ver con la habilidad para cambiar, alimentar o bañar al bebé. Es un proceso mucho más íntimo y profundo, más primario, en el que se pone en juego la identidad femenina.”

“No hay ningún manual que enseñe a ser mamá. Se deviene mamá. Y se deviene siéndolo. A algunas mujeres les cuesta mucho recibirse de mamás. Implica un gran cambio, dejar de pensar en mí para pensar en mi bebé”. Y el punto de partida, según la especialista, es “dejar de ser hija.”, asegura Antebi.

Se trata de un proceso individual, para el que, afortunadamente, la mujer cuenta con los nueve meses de embarazo, en los que ya puede empezar a ocuparse de ese hijo que está en el vientre.

De acuerdo a la fuente, una madre cuenta la experiencia sobre el nacimiento de su primer hijo:

“Nunca había estado internada ni me habían operado hasta el nacimiento de mi primer hijo, que fue por cesárea. Cuando se me fue el efecto de la anestesia, sentía un gran dolor y ni siquiera quería pararme para ir a verlo a la incubadora, en donde estuvo dos días. Recién al segundo día logré reaccionar, dejar de lado mi dolor, y conectarme con ese bebé, asumir que era mi hijito. Entonces me enamoré”.

Asimismo, la primera etapa de relación entre la mamá y el bebé es de enamoramiento. Durante las primeras seis semanas de vida, ser mamá significa dejarse sorprender por el hijo, dejar de lado otras cosas, estar más conectada con él que con una misma.

Según la publicación, en algunos pueblos el cuidado de esta relación madre-hijo es considerado una responsabilidad de toda la comunidad, que se pone al servicio de la nueva madre, para que ella pueda dedicarse sólo a su bebé. Antebi explica esto con una frase en sentido figurado:

“Es necesario formar un entramado, una red para sostener a la mamá y al bebé. Hay que armar una cebolla: el núcleo son ellos dos ‘la mamá y el bebé’ y la relación entre ellos; la primera capa es el papá y su relación con la mamá y el bebé. Las capas que siguen son los hermanitos, los abuelos, la familia, los amigos. Es una red de protección para que la madre se sienta más segura”.

Por otra parte, existen casos de madres que no logran conectarse con su bebé. Esto puedo ocurrir por ejemplo:

  • Después de un exhausto trabajo de parto
  • Una cesárea de último momento
  • Situación en la que hubo riesgo de vida
  • Embarazo en el que no se pudo ocupar del bebé

De acuerdo a la fuente, la llegada de un hijo brinda un nuevo y profundo significado a la mujer. Ahora ella es otra y su vida tiene otro sentido.

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