Cinco señales de que tu bebé es intolerante a la lactosa
¿Presenta estos síntomas después de ingerir leche?

Cinco señales de que tu bebé es intolerante a la lactosa

( TODO BEBÉ).- La intolerancia a la lactosa ocurre cuando tu bebé es incapaz de producir una enzima llamada lactasa, la cual es responsable de ayudar a la digestión de la lactosa, un azúcar presente en la leche de todos los mamíferos, incluyendo la leche humana.

Esta afección no es común en bebés y generalmente suele presentarse al final de la niñez y al principio de la edad adulta. Sin embargo, un pequeño porcentaje presenta este padecimiento desde el nacimiento, lo cual ocasiona problemas severos de alimentación y requiere una dieta especial para nutrirse.

Estos son los síntomas de la intolerancia a la lactosa, si tu bebé es por demás saludable en los demás aspectos, pero notas que después de ingerir leche:

1. Tiene diarrea acuosa y fétida.

2.  Sufre de gases.

3. Sientes su abdomen duro.

Es probable que tenga una deficiencia funcional de lactansia. Este problema a menudo ocurre en recién nacidos, es temporal y desaparece al cabo de unas semanas o meses.

Por otra parte, si tu bebé es un poquito mayor y además de diarrea y gases presenta síntomas más severos como:

4. Vómitos.

5. Sarpullido.

Es muy probable que sea alérgico a las proteínas de la leche y necesitará visitar al pediatra.

También está el caso de los bebés que, después de haber seguido un tratamiento con antibióticos o algún medicamento que daña la mucosa gástrica, pueden tener una reacción temporal negativa a la lactosa. En cualquier caso, el médico te dará orientación sobre si debes alternar la leche materna con alguna fórmula que no contenga lactosa, por lo que es importante que lo visites a fin de obtener su opinión profesional.

¿Para qué sirve la lactosa?

La lactosa es un componente de la leche materna y tiene múltiples funciones como ser fuente de energía, absorción de nutrientes, reduce el riesgo de enfermedades gastrointestinales y promueve el desarrollo de substancias fundamentales en la formación del sistema nervioso central, además de tener propiedades inmunológicas. Es común que, conforme pasa el tiempo, las personas se vuelvan intolerantes a esta substancia, pues el intestino deja de producir lactasa como parte del proceso de crecimiento.

A veces, la intolerancia a esta sustancia se produce debido a alguna enfermedad o alimento que le cae mal al bebé y no hay razón para retirarle el consumo de la leche. Por lo anterior, recuerda que es de vital importancia obtener el consejo del pediatra antes de quitarle el pecho a tu bebé para que haga un diagnóstico y un plan de tratamiento acorde al caso específico, que podría ser algo tan simple como diluir la leche o cambiarla por leche de soya, de arroz o de almendra.

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