Embarazo múltiple: causas, riesgos y cuidados
A continuación, te explicamos las causas, riesgos y cuidados que debes tener si cursas con un embarazo de este tipo

Embarazo múltiple: causas, riesgos y cuidados

(TODO BEBÉ).- Hablamos de un embarazo múltiple cuando se gestan en tu útero dos o más bebés. De un embarazo múltiple pueden nacer mellizos o gemelos dependiendo del número de óvulos fecundados o de cómo se desarrolla el embrión. En cualquiera de los dos casos, se habla de embarazo gemelar, incluso si son más de dos niños. En los últimos años han aumentado considerablemente los nacimientos de mellizos en EE. UU. y Europa, debido a los tratamientos para la fertilidad y al aumento de la edad de la madre.

Cómo se produce un embarazo gemelar y los distintos tipos

Para concebir mellizos es necesario que haya dos óvulos en un mismo ciclo menstrual, ya sean expulsados del mismo ovario o uno de cada ovario. Estos dos óvulos resultan fecundados por distintos espermatozoides, lo cual produce un embarazo de gemelos bicigóticos o bivitelinos, comúnmente conocidos como mellizos. Cada embrión se desarrolla dentro de su propia placenta y su propia bolsa amniótica. La carga genética es distinta en cada uno, de modo que pueden ser del mismo sexo o distinto, y pueden presentar enfermedades genéticas diferentes. Representan el 70 % de los embarazos gemelares.

Cuando un único óvulo es fecundado por un espermatozoide se les llama gemelos monocigóticos o univitelinos. La división se produce después de la fecundación, dando lugar a dos embriones. La ciencia considera esto un hecho casual en el que no influye la herencia genética, la edad de la madre, o los tratamientos de fertilidad. Solo un 30 % de los embarazos múltiples son gemelos idénticos: tienen la misma carga genética y siempre son del mismo sexo. Según el momento en el que se divida el cigoto se desarrollarán distintos tipos de gemelos.

Si es a los tres días de la fecundación, serán gemelos bicoriales y biamnióticos. Cada feto crece en una placenta y una bolsa amniótica distinta. Si se produce entre los días cuarto y séptimo posteriores a ser fecundado el óvulo, son gemelos monocoriales y biamnióticos. Comparten placenta, pero no bolsa amniótica. Los menos frecuentes son los gemelos monocoriales y monoamnióticos, cuando la división sucede entre el séptimo y el decimotercer día de gestación. Solo tienen una placenta y una bolsa amniótica para ambos, lo que puede dar problemas.

Riesgos de un embarazo múltiple

A todos los embarazos múltiples se les considera de alto riesgo porque tienen mayor probabilidad de presentar complicaciones, tanto para la madre como para los bebés. Tendrás que acudir a tu médico con más frecuencia para que te haga un seguimiento exhaustivo, dado que las molestias propias de cualquier embarazo para ti serán multiplicadas. Ten en cuenta que soportarás más peso, y tu útero crecerá más y oprimirá tus órganos antes que en un embarazo simple.  El dolor de espalda también será más fuerte. Es posible que necesites reposo absoluto unas semanas o meses antes del parto.

Tienes más probabilidad de sufrir anemia, presión arterial alta, diabetes gestacional, eclampsia, vómitos, náuseas o problemas digestivos. También puede adelantársete el parto unas semanas o tener hemorragias postparto. Los riesgos para los bebés son los propios de un parto prematuro: bajo peso al nacer, crecimiento lento, distinto tamaño entre los niños, defectos congénitos o fallecimiento. En algunos embarazos de trillizos o superiores los médicos asesoran sobre la posibilidad de abortar a alguno de los fetos para asegurarse la supervivencia del resto de hermanos.

Como cuidarse durante el embarazo

Es importante que tengas un seguimiento profesional durante tu embarazo. Es vital que lleves una dieta sana y equilibrada, junto con un apropiado descanso. Consulta con tu médico si necesitas tomar complementos vitamínicos o nutricionales. Reduce el consumo de azúcar: no te provoques diabetes gestacional, que haría aumentar de peso a los bebés, entre otras complicaciones. Aléjate del estrés y los conflictos, aprende a tomar distancia para conseguir tranquilidad. Cuídate emocionalmente, apóyate en tu círculo cercano: pareja, madre, hermanos, amigas.

En cuanto al ejercicio físico, debe ser moderado, nunca te fuerces. A medida que avance el embarazo deberás ir reduciendo la intensidad. Consulta con el especialista, quien te indicará qué puedes hacer y qué es peligroso. Compagina el ejercicio físico con masajes relajantes o yoga para embarazadas, servirán para calmar tu ansiedad. Al final del día disfruta de un baño relajante que te prepare para un sueño profundo.

Una vez en casa, después del parto, se presenta la etapa más dura. Durante las primeras semanas o meses apenas descansarás, dedicarás todo el tiempo a atender a tus dos pequeños. Busca ayuda para las labores domésticas e incluso para la atención de los bebés. Tú también necesitas estar descansada para atender mejor a tus hijos. No te sientas mal por pedir ayuda, no serás una mejor madre si no lo haces. Existen grupos de apoyo para padres de gemelos que te ayudarán a ir solventando las dificultades que se presenten.

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