Disciplina sin desapego
La intervención para activar el instinto de vinculación de nuestros hijos es muy sencilla y le llama “colectar”.

¿Qué hacer para que nuestros hijos nos obedezcan?

(ENTRAVISION).- La mayoría de los padres hemos tenido esa sensación de incertidumbre acerca de “qué hacer” para que nuestros hijos nos obedezcan. Sabemos que hay que educarlos y poner límites. Que es nuestra responsabilidad criarlos de tal manera que logren ser personas con hábitos positivos, que embonen en la sociedad… la pregunta es ¿cómo lograrlo? ¿Es necesario recurrir a gritos, enojos, castigos, amenazas, o existe otra manera de educar?

La realidad es que los castigos y amenazas son reflejo de nuestra falta de influencia y poder sobre nuestros hijos, denotan nuestra incapacidad para tener una posición de influencia que nos permita guiarlos y estas medidas disciplinarias generan una relación de rivalidad y tensión.

Afortunadamente hoy sabemos que existen alternativas para educar sin tener que usar una “disciplina que nos separe”. El Dr. Gordon Neufeld, psicólogo reconocido mundialmente por ser creador del modelo evolutivo basado en el vínculo, enfatiza que el verdadero poder “natural” para criar a nuestros niños proviene del vínculo.

Un niño bien vinculado al adulto se siente seguro en la relación, nos pone atención, disfruta de nuestra compañía y desea portarse bien y ser bueno para nosotros. Esto es lo que nos permite dirigirlos, guiarlos y poner orden en su mente y en sus corazones, lo que se reflejará en una conducta más adecuada.

La intervención más importante propuesta por el Dr. Neufeld, para activar el instinto de vinculación de nuestros hijos es muy sencilla y le llama “colectar”.

Colectar se refiere a un breve ritual, una especie de saludo, que implica entrar en su espacio de manera amistosa, buscando su mirada, un gesto de asentimiento a la vez que brindamos una sensación de conexión, calidez y seguridad que nos coloca en esa posición de influencia que es indispensable para guiar a nuestros hijos hacia la realización de su potencial humano.

Puedes probar hacer esta pequeña intervención antes de dar una instrucción a tu hijo(a) y observa cómo habrá menos resistencia de su parte. Estarás dando el primer paso para una disciplina que no te separe de ella(el) y que te permita estar en la posición de jerarquía que te corresponde en la relación.

Por Psic. Marcela Escalera*

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