Diosas en entrenamiento: para que mis hijas alcancen la plenitud
"Espero enseñarles a encontrar fascinación en las cosas sencillas"

Diosas en entrenamiento: para que mis hijas alcancen la plenitud

(ENTRAVISION).- Hoy veo a mis hijas de tan sólo 23 meses como unas diosas en potencia. Con esta palabra no me refiero en ningún momento a que se sientan superiores a los demás o crean que se merecen todo; sino al contrario, que a través de los años y de las experiencias que vivan puedan convertirse en mujeres vibrantes, saludables y multidimensionales.

Dueñas absolutas de sus decisiones, de sus errores y de su vida. Espero que nada ni nadie les defina lo que es ser exitosa y bonita en esta vida. Que no tengan que encontrar validación externa (ni siquiera la mía) para hacer lo que ellas quieran ser.

Espero lograr enseñarles (porque yo todavía lo estoy aprendiendo) que la imperfección es lo que nos hace crecer, porque es  justo ahí donde generalmente suceden la magia y los milagros.

Deseo también inculcarles el amor por la madre tierra, que la cuiden y la respeten siempre. Si les puedo enseñar a estar en contacto con la naturaleza y a disfrutar del silencio y de la soledad para aquietar la mente y escuchar a su intuición, les estaré dando una gran herramienta para seguir siempre a su corazón.

Por eso quiero que su infancia no sea enfrente de una televisión sino afuera, en plenitud. Que jueguen, que se ensucien, que se mojen, que se caigan, que trepen árboles, que recojan bichos y hasta que se los coman, que sean libres. Porque en esa libertad esta la puerta a la creatividad, a encontrarle solución a los problemas, a ver siempre más allá.

Espero enseñarles a encontrar fascinación en las cosas sencillas, las que no cuestan, que les ponga la piel de gallina un amanecer, que las haga llorar de emoción una canción, que bailen y se despeinen, que sean tribu para otras mujeres.

Que se sientan orgullosas de sus ancestros, de sus raíces, de su pasado, que vean con ilusión su futuro, pero que vivan siempre en el presente.

Que tengan una vida plena y sencilla. Que siempre sean curiosas, porque la curiosidad es la mejor arma para nunca caer en la rutina y el aburrimiento.

Pero sobretodo quiero que sepan que el poder del amor transforma vidas, empezando por la mía.

 

Por: Sofía Sánchez de Tagle

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