alimentación en el embarazo
Durante el embarazo es necesario aportar aquellas sustancias que ayuden a un buen desarrollo del feto dado que la falta de nutrientes básicos podría perjudicar al bebé

4 básicos de la alimentación en el embarazo

 

La alimentación en el embarazo debe ser muy buena ya que hay una mayor demanda nutricional. Es necesario aportar al organismo aquellas sustancias que ayuden a un buen desarrollo del feto dado que la falta de algunos nutrientes básicos podría perjudicar al bebé. Este correría el riesgo de nacer con bajo peso, prematuro o de padecer anomalías congénitas, es decir anormalidades físicas.

 

Sin embargo las futuras mamás podemos favorecer al desarrollo de nuestro bebé y pensar que cada vez que ingerimos algún alimento, también le llega a nuestro hijo. Por lo tanto es conveniente tomar en cuenta la guía alimentaria que difundió la Sociedad Americana de Nutrición en el 2000. Las embarazadas deben consumir ácido fólico, una vitamina presente en verduras de hojas verdes (acelga, espinaca, brócoli y espárragos), granos (arroz, harinas, pan, pastas) y cítricos.

 

En el caso de que el cuerpo no tenga ácido fólico en cantidad suficiente el bebé podría sufrir espina bífida (cuando no se desarrolla parte de las vértebras) u otros trastornos del tubo neural como la anecefalia (cuando el cerebro no termina de formarse). Los médicos recomiendan consumir suplementos de esta vitamina.

 

También son importantes el calcio que se encuentra en los quesos duros y en el yogurt; el hierro, que lo encontramos en la carne vacuna (principalmente hígado y riñones), berenjenas, lentejas, espinaca, huevo y harina de soja. El zinc es un mineral que interviene en la transformación de las proteínas y de las sustancias que llevan la información genética en las células. Los alimentos que lo contienen son carne, mariscos, queso y cereales.

 

 

Recomendaciones por trimestre

 

Estas son las recomendaciones médicas para cada trimestre de la gestación:

 

Primer trimestre: en esta etapa no aumentan los requerimientos nutricionales, pero la alimentación debe ser variada y balanceada. En general se llega al embarazo con bajas reservas en el cuerpo de algunas vitaminas o minerales.

 

Segundo y tercer trimestre: durante este período el tamaño del bebé aumenta más rápido. Se calcifican los huesos y se forman las reservas de nutrientes de su cuerpo. Por lo tanto la mamá necesita comer más para que el bebé “tome” lo que necesita de la placenta.

 

Según la Sociedad Americana de Nutrición “una buena alimentación beneficia el desarrollo fetal y lo preserva de posibles daños”. Por lo tanto, no esperes más y empieza a comer no por dos, sino para dos. ¡Cada bocado cuenta!

Danos tu opinión