Pamela Salinas Parra

La vida después del parto

Este año no tengo propósitos maternales por alcanzar

Este año no tengo propósitos maternales por alcanzar

Como mamá hay tantos “objetivos” que quiero alcanzar, que en lugar de sentirme mejor acabo más estresada, por varias razones, porque no tengo tiempo de ordenarlos, porque cuando los voy anotar se me olvidan, y porque cuando logro hacer mi lista de objetivos, resulta que se me olvida revisar mi libreta. Sí, todo mal.

Así que durante la temporada de fin de año que acabamos de pasar, tomé una decisión: no hacerme propósitos maternales, sólo me limité a ponerme tres objetivos: ahorrar, cocinar más y volver a tejer.

Lo que sí hice fue una lista cortita de mis no propósitos para el 2016.

  • No tengo la más mínima intención de controlar todo. Además de que este anhelo resulta imposible, yo ya no quiero vivir frustrada, punto.
  • No voy a decir “este año me propongo enojarme menos”. Sí, voy a estar atentan a no engancharme con los malos momentos de mis hijos, pero si algún día me enojo (cosa que seguramente va a suceder a lo largo de los próximos 12 meses), no pienso sentirme la peor mamá.
  • No voy a proponerme más ser la mamá perfecta que nada olvida, que todo entrega a tiempo. No puedo y cada día me convenzo más de eso es medianamente posible pero con un costo muy alto,: vivir en el estrés permanente que impide disfrutar la vida a plenitud.
  • No voy a proponerme esforzarme “un poco más” para estar impecable las 24 horas del día. De proponérmelo lo lograría, pero es implica dormir menos, tener más pendientes, hacer más gastos y por ahora mis prioridades son otras.
  • No voy a seguir insistiendo en que mis hijos hagan lo que yo creo que es divertido, y más bien voy a comenzar a entender que hay etapas para cada cosa y que ellos se divierten con cosas que a mi no me parecen divertidas

Espero poder lograr mis no propósitos a partir de este momento, si algo me dejó el 2015 es que a veces soltar y dejar que la vida tome su propio curso, incluso en la crianza, puede resultar la mejor manera de ser felices.

La maternidad, más que una actividad, es un estado mental y físico, es como dirigir un circo con muchas pistas y asegurarte de que cada pista funcione a la perfección. Tal cantidad de estrés en lugar de hacernos la vida más fácil, acaba por volvernos locas, al menos a mi sí me pasa así.

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Pamela Salinas Parra

La vida después del parto

Hace ocho años me convertí en madre sin tener la menor idea de qué se iba a tratar todo esto. Desde entonces he recorrido un camino de cambios, dudas y aprendizaje intensivo sobre lo que significa ser mamá en estos tiempos. Tuve una cesárea, un parto natural con anestesia y un parto psicoprofiláctico en agua. Informar, ayudar y calmar a otras mamás en esta ardua labor del maternaje me llevó a convertirme en Doula postParto, porque ninguna mujer debería comenzar la maternidad en soledad.