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Sin duda alguna jugar con tus hijos es algo que además de estimular su desarrollo cognitivo será de los mejores recuerdos que guardarán por el resto de sus vidas, el tiempo que pases con ellos aprovéchalo de la mejor manera, esta puede ser aprender jugando.

La mejor forma en la que nuestros hijos pueden aprender sobre el mundo que les rodea es jugando

 

Los niños en edad prescolar son como esponjas que absorben el conocimiento a través de los sentidos. Si nosotras, como madres podemos acercarlos por medio de juegos de interacción con la realidad los ayudamos a desarrollar diversas áreas de aprendizaje.

Imitar a mamá y a papá en sus actividades cotidianas es algo que a todos los pequeños les encanta pues son su principal ejemplo y basados en las experiencias de lo que los adultos hacen ellos aprenden.

Una de las actividades cotidianas que realizamos y a la que muy a menudo nos acompañan nuestros hijos es ir al supermercado a comprar los alimentos y los artículos que se consumen en casa. Pues bien, al jugar con ellos a la “tiendita” o al “súper” estaremos estimulando diversas áreas cognitivas que los ayudarán a comprender el mundo que les rodea y a crear bases abstractas de pensamiento.

Al interactuar con ellos en este juego, si se tienen varios niños, los roles que se pueden asignar son de compradores y de empleados, de este modo podrán darse cuenta de cómo está acomodada la mercancía, el orden que se necesita para hacer una compra efectiva, para qué sirve el dinero y la comunicación que debe haber entre las personas. En concreto, la experiencia que el niño adquiere es: “puedo encontrar lo que necesito para comer, vestirme y asearme”; “los productos se compran con dinero y éste se obtiene trabajando”; “en el supermercado hay gente que trabaja”; “debo saber qué necesito antes de ir al súper”.

En pocas palabras, estaremos estimulando áreas de aprendizaje sumamente importantes como son el lenguaje y la comunicación, el pensamiento matemático y el desarrollo personal y social ya que deberán observar, comparar, clasificar y experimentar.

Este tipo de juegos en los que los niños aprenden jugando mediante la experiencia vivencial son los que favorecen su mejor desempeño al llegar a cursar la escuela primaria, pues su capacidad intelectual estará siendo desarrollada desde los primeros años.

La experiencia puede resultar aún más enriquecedora si además todos participan en la selección de los productos, su acomodo por áreas, como son comida, artículos de limpieza para la casa y artículos de tocador, etc., para posteriormente establecer los roles de empleados y consumidores. Así mismo, se les puede ayudar a organizar el juego planteando preguntas como para qué necesito ir al súper, qué me hace falta, cuánto voy a gastar, es decir, inducirlos a comprar solo lo necesario para una sola ocasión, como por ejemplo, ir de día de campo, preparar el refrigerio escolar o hacer una fiesta de cumpleaños.

Sin duda alguna jugar con tus hijos es algo que además de estimular su desarrollo cognitivo será de los mejores recuerdos que guardarán por el resto de sus vidas, el tiempo que pases con ellos aprovéchalo de la mejor manera, esta puede ser aprender jugando.

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