Patrycja with baby soother
El uso del chupón sigue siendo un tema de discusión entre padres, pediatras y cuidadores. Que si es bueno, que si es malo, que por qué lo siguen utilizando los grandecitos, que si afecta a los dientes en el futuro, que si es un “accesorio” de moda…

¿Le doy chupón a mi bebé?

 

Por Nonantzin Martínez

 

El uso del chupón sigue siendo un tema de discusión entre padres, pediatras y cuidadores. Que si es bueno, que si es malo, que por qué lo siguen utilizando los grandecitos (¿qué no sólo es para los bebés?), que si afecta a los dientes en el futuro, que si es un “accesorio” de moda… Lo cierto es que si se le da el uso correcto, es una herramienta de mucha utilidad en los primeros meses de vida.

Si bien su cualidad de “objeto reconfortante” en la primera infancia es por lo que muchas mamás recurren a él, la realidad es que la indicación de los expertos se centra en una: reducir el riesgo del Síndrome de Muerte Súbita del Lactante, aquel terrible fallecimiento repentino, inesperado e inexplicable de un bebé de menos de un año (qué, por suerte, ha disminuido en los últimos tiempos).

Platicamos con el Dr. David Vargas, pediatra del Hospital Infantil Privado, de la Ciudad de México, y nos dijo el uso del chupón en los primeros meses, sobre todos los primeros seis, beneficia mucho a los pequeñitos, pues aunque no se sabe exactamente cuál es su mecanismo de acción, se cree que la succión ayuda a mantener libres las vías respiratoria y evitar que el bebé caiga en un sueño profundo. Y la Academia Americana de Pediatría lo recomienda ampliamente, eso sí, con la indicación de que se le de al niño sólo al momento de dormir, por la noche, y en las siestas.

Hay pediatras que sugieren su uso cuando ya está establecida la lactancia materna, para no interferir con el proceso, pues se considera que podría tener un efecto negativo con “el agarre al seno materno”; sin embargo, no hay nada comprobado, así que eso dependerá mucho de la decisión familiar. Lo que es un hecho es que se debe ofrecer en las primeras semanas de vida, que es cuando el riesgo de Síndrome de Muerte Súbita del Lactante es mayor.

Ahora bien, el efecto tranquilizante a través de la succión es otra de las cualidades del chupón; pero no hay que perder de vista que hay varias formas más de conseguir que el pequeñito se calme (con música, cargarlo con rebozo o mecerlo, por ejemplo), porque el hábito de la succión, todo el tiempo y a largo plazo, podría no ser tan positivo. El Dr. Vargas enfatiza que lo importante es que se use como preventivo de una muerte súbita, que se ocupe en los momentos indicados y se retire al año de edad, idealmente.

De acuerdo con la Asociación Española de Pediatría, “los hábitos de succión no nutritiva constituyen una actividad fisiológica durante los primeros meses de vida del niño, pero si se mantienen pueden afectar el desarrollo y acomodo de los dientes”, por eso se recomienda que se retire al año de edad.

Hay estudios que han encontrado un aumento en maloclusiones (mal alineamiento de los dientes) debido al uso prolongado del chupón, como “mordidas abiertas anteriores” y “mordidas cruzadas posteriores”.

Otra de las situaciones que se ha visto, es que el chupón podría ser un factor de riesgo para el desarrollo de otitis media. Esto, para buena noticia de todos, no sucede cuando se limita su uso al momento en el que el niño se va a dormir: “los niños menores de 18 meses que no lo usan o sólo lo utilizan para dormirse tienen un 33% menos de episodios de otitis que aquellos que lo llevan habitualmente, de acuerdo con un estudio publicado en la revista Pediatrics, el diario oficial de la Academia Americana de Pediatría.

¿Y cuál es el mejor chupón? “Encontrar el chupón ideal es como “besar sapos”, dice el Dr. Vargas, “hay que probar uno y otro hasta que el bebé se acomode a él”. Y si el bebé no lo quiere, no se debe forzar a que lo use.

Sobre cómo retirarlo de la rutina del niño, esto dependerá mucho de la familia: puede quitarse progresivamente, cuando se está de viaje, negociando con el pequeñito si este ya es grandecito e incluso “de un jalón”, dice el pediatra Vargas. Y lo mismo sucede respecto a dárselo o no, de quitárselo al año o más grande, de traerlo todo el tiempo o no. La decisión de cómo criar a tus hijos, al final de cuentas, es sólo tuya. Por supuesto, nunca dejes de preguntar e informarte respecto a ésta y otras dudas, pues esto te ayudará a dar los mejores pasos.

 

El especialista

Dr. David Vargas

children@prodigy.net.mx

 

 

 

 

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