Pamela Salinas Parra

La vida después del parto

Cuando mi bebé se convierte en el hermano mayor

Cuando mi bebé se convierte en el hermano mayor

Cuando tenemos el segundo hijo o hija creemos que todo va a ser más fácil, y en un sentido sí, es decir, ya no nos asustamos al primer estornudo, ya no corremos al pediatra la primera vez que se chupa algo del suelo, etcétera. Sin embargo, al tener segundo bebe no siempre consideramos una variable importante: el hermano mayor!

En mi caso, mi hijo fue el más feliz al saber que iba a tener una hermana, la esperaba con emoción y ansias, pero no siempre es así, he visto amigas llorar porque su primer hijo o hija simplemente se niegan a dejar el lugar de ser hijo único.

Cuando aún son pequeños los nenes no se dan cuenta de que toda su vida va a cambiar para siempre, y aunque son cosas que no podemos evitarles, sí hay ciertas acciones que nos pueden ayudar a que el nene o nena mayor se sientan integrados en esta nueva etapa de la familia.

Lo primero es ser muy, muy, muy pacientes, sí, más que de costumbre, porque deben saber que aquí los dramas van alcanzar niveles tipo “mi dulce niño se transformó en un Gremlin”. Así que no digan que no les avisé, pero prepárense.

Después de respirar profundamente, lo que sigue es involucrarle en lo más que se pueda de las cosas cotidianas, por ejemplo los cambios de pañal del nuevo bebe, ya sea ir por un pañal limpio, cosa que pueden hacer perfecto desde los dos o tres años, (y de pasadita les vamos inculcando cómo ayudar).

Hay algunos hermanos mayores que gustan involucrarse de más como mi hijo me pasó que a veces quería ser él quien limpiara a su hermana con las toallitas, por favor, ¡dejénlos! No pasa nada si le pasan la toallita por una pompa, ellos sentirán que mamá confía, que mamá lo sigue tomando en cuenta, y es solo cosa de tres segundos, ya después ustedes de pueden decirles algo como, “ahora yo limpio la pancita” y listo. El chiste es formar un vínculo entre el mayor, el nuevo bebé y la mamá.

Otra actividad que pueden compartir es la de la hora de la comida, ya sea la teta (o la mamila) siéntense junto al mayor a darle de comer al bebé y mientras ven la caricatura favorita del otro. Sí, ya sé que algunas son soporíferas, pero que quede claro que eso no es para diversión de ustedes, es para que el hijo/hija mayor no se sienta desplazado.

Habrá momentos en que tu hijo mayor no quiera ni ver al bebé, pero es posible que de pronto quiera cargarlo, si es así, déjalo, muéstrale que confías en él, siéntalo en un sillón, ponle una almohada y luego al bebé, así todos estarán más seguro, puede ser que esto dure unos minutos y luego ya lo quiera soltar, así que quédate cerca y jamás los dejes solos.

Es posible que el hermano mayor quiera comenzar a hacer cosas solo como servirse agua, ponerse el suéter, cargar su mochila, guardar ciertos objetos. Aunque nos cueste uno y dos ovarios, es bueno para todos dejar que lo hagan y tener claro que NO le va a salir perfecto, es más, es muy probable que derrame el agua, que se ponga el suéter al revés, que no pueda con mochila, que guarde cosas en lugares donde no van, que se ponga ropa de todos colores o que tire algunos trastes al querer ayudar.

Aun así es importantísimo dejarles siempre y cuando no esté en peligro su integridad, para eso hay vasos de plástico, mochilas pequeñas, y en cuanto a la ropa, no pasa nada si salen de caja fuerte un día, el nene o nena comenzarán un proceso de independencia de la mamá y eso a la larga es bueno para la familia entera.

Otra cosas que podemos hacer es dedicarles a los mayores un tiempo especial, ya sea ir por ellos a la escuela sin bebé, (para quienes puedan dejar a la criatura un ratito a cargo de alguien más) o simplemente sentarse a cenar con él sin usar el teléfono ni atender nada, solo poniéndole atención a su hijo.

Cuando tu bebe tome siestas puedes ponerte a dibujar con el mayor, o una guerrera de cosquillas o una sesión de caras chistosas, besos y abrazos.

Nuestros hijos, sin importar, el número que ocupen, quieren nuestra presencia, necesitan que los miremos a los ojos, cuando le hables ponte a su nivel, abrázale cada mañana antes de salir al colegio, dale muchos besos siempre que puedas, incluso con tu nuevo bebé en brazos, hazle saber que aunque tengas muchos hijos más él o ella siempre seguirán siendo tu hijo.

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Pamela Salinas Parra

La vida después del parto

Hace ocho años me convertí en madre sin tener la menor idea de qué se iba a tratar todo esto. Desde entonces he recorrido un camino de cambios, dudas y aprendizaje intensivo sobre lo que significa ser mamá en estos tiempos. Tuve una cesárea, un parto natural con anestesia y un parto psicoprofiláctico en agua. Informar, ayudar y calmar a otras mamás en esta ardua labor del maternaje me llevó a convertirme en Doula postParto, porque ninguna mujer debería comenzar la maternidad en soledad.