Pamela Salinas Parra

La vida después del parto

Calidad vs Cantidad

Calidad vs Cantidad

 

 

Una de las mayores preocupaciones de las mamás que buscan establecer la lactancia, es la de tener suficiente leche para alimentar a su bebé, sobre todo cuando están recién nacidos.

 

Esta situación se complica mucho, cuando las mamás están acostumbradas a ver publicidad de leches con mamilas llenas. Además de que venimos de una cultura en dónde los niños no se pueden parar de la mesa hasta que terminen de comer TODO.

 

Es importante que las mamás sepan que la lactancia no funciona así. Primero porque la leche humana es muy ligera, aunque contiene muchas propiedad es un alimento que se digiere entre dos y tres horas. Por eso, por lo general algunos bebés piden de comer en estos periodos tan cortos.

 

No es que se queden con hambre. Es simplemente que ya procesaron la comida y necesitan más. Es importante tener claro además que la Lactancia a Libre Demanda implica no sólo el horario de cada toma, también aplica para el tiempo que esté pegado a cada teta.

 

Lo anterior depende de cada bebé, habrá algunos que vacíen un seno en cinco minutos y habrá otros que lo hagan en 10 , 12 o 18 minutos. Lo que nos debe importar no es el tiempo ni la cantidad, sino que la criatura haya quedado satisfecha.

 

¿Con cuánto queda satisfecho? Es la pregunta del millón en cuanto a Lactancia Materna, y eso no lo puede establecer nadie porque depende de cada bebé, de las circunstancia en qué nació, su peso, las semanas de gestación y un poco la genética.

 

Así como conocemos niños y niñas que comen muy bien y de todo, y otros que casi no comen, pues igual pasa con los bebés, hay unos que toman más leche que otros, o que tardan más tiempo comiendo que sus amiguitos.

 

Lo importante de la lactancia más que la cantidad, es la calidad y en eso no la supera nada. Una de las razones por las que los bebés alimentados con LM casi no hacen popó o pueden pasar días sin hacer sin que estén estreñidos, es porque la leche de su mamá la absorben al 100 por ciento, es decir, no hay “sobrantes” o desechos, como sucede con el resto de los alimentos.

 

¿Cómo saber si está comiendo lo suficiente?

 

Antes que nada es importante resistir la tentación de medir cuánta leche nos sale, primero porque si sale poca, como le sucede a la mayoría en los primeros días, nos va a provocar mucho estrés.

 

Segundo, porque un bebé siempre va a extraer mucha más leche en el contacto directo con la teta que un saca leche que manejamos con la mano, puede, incluso ser el doble de cantidad la diferencia entre el bebé y cualquier aparto artificial.

 

Una manera muy segura de comprobar si está comiendo bien es contar los pañales de pipí al día, (por día me refiero a las 24 horas) que deben ser entre siete y nueve pañales de pipí. Con esto sabemos que tiene el alimento y la hidratación que necesita.

 

Otro indicador menos inmediato es la visita al pediatra, si el bebé sube de peso y crece, quiere decir que está recibiendo lo necesario.

 

Así que lo mejor que podemos hacer para tener mucha leche y de buena calidad, es tomar mucha agua, comer bien y relajarnos con el tema de medir y contar cantidades. Eso, lejos de ayudar puede ser nuestra peor pesadilla.

 

 

 

 

 

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Pamela Salinas Parra

La vida después del parto

Hace ocho años me convertí en madre sin tener la menor idea de qué se iba a tratar todo esto. Desde entonces he recorrido un camino de cambios, dudas y aprendizaje intensivo sobre lo que significa ser mamá en estos tiempos. Tuve una cesárea, un parto natural con anestesia y un parto psicoprofiláctico en agua. Informar, ayudar y calmar a otras mamás en esta ardua labor del maternaje me llevó a convertirme en Doula postParto, porque ninguna mujer debería comenzar la maternidad en soledad.