Pamela Salinas Parra

La vida después del parto

Signos de una depresión posparto

Signos de una depresión posparto

La depresión postparto es algo mucho más común de lo que creemos, o más de lo que nos damos cuenta a nuestro alrededor. Las mom to be estamos tan concentradas en el parto, en el dónde, cómo, cuándo, con qué doctor, natural o cesárea, niño o niña, que a veces no reparamos que el nacimiento del bebé es apenas el disparo de salida para la carrera con obstáculos que significa la maternidad.

 

Si piensan que los cambios hormonales y la hipersensibilidad de embarazo son la locura, les informo que el posparto es una auténtica montaña rusa de sentimientos y emociones a las que es importante darles su justa dimensión, pero sobre todo atención.

 

Al principio pareciera que los síntomas de la DPP son los mismo que la tristeza puerperal o baby blues, sin embargo es importante revisar si esos estados emocionales de tristeza y desasosiego van pasando con los días o se instalan de manera permanente en la nueva mamá.

 

La línea puede llegar a ser tan delgada, que es por esto que hay que observar muy bien cada situación, porque no es lo mismo tener ganas de llorar porque las cosas no salieron como las habíamos planeado, y otra muy diferente aislarse del mundo para quedarse en cama sin bañarse, sin comer, sin hablar con el círculo más cercano.

 

Otro signo de alarma es cuando la mamá evita el contacto con el bebé, argumentando un constante temor a lastimarlo o simplemente de no saber qué hacer. Toda nueva mamá tiene dudas y temores que la hacen dudar de su capacidad para cuidar a la criatura. Sin embargo, y con todo el miedo del mundo, muchas sacan seguridad de las piedras, piden ayuda, y acaban haciendo las cosas como Dios les da a entender.

 

Cuando hay una verdadera DDP, la mamá simplemente no se hace cargo del bebé, repite que no puede, que no sabe, no lo alimenta, no lo carga, no le habla, no lo baña, lo aleja de ella todo el tiempo, mientras que otros se hacen cargo en su totalidad.

 

No necesariamente el llanto constante es señal de una depresión, de hecho tener muchas ganas de llorar es “lo normal” durante el posparto,en cambio, otra señal de DPP es que la mamá duerme todo el tiempo, no se ocupa de su apariencia, ni de su higiene.

 

Muchas veces este proceso emocional se desata de poco a poquito, no es de un día para otro que la mamá cambie. Es posible, incluso que al principio la madre sea muy funcional y parezca que ya está bien, aunque no sea así.

 

Por eso es básico estar alerta, sin caer en el estrés, en los síntomas o señales, es decir, si la tristeza de los primeros días no se va o, al menos, va disminuyendo  después de varias semanas, entonces hay que acudir con un doctor para que la diagnostique. En este caso lo indicado es buscar un psiquiatra que conoce los medicamentos y que deben ir acompañados de una terapia.

 

 

 

 

 

 

 

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Pamela Salinas Parra

La vida después del parto

Hace ocho años me convertí en madre sin tener la menor idea de qué se iba a tratar todo esto. Desde entonces he recorrido un camino de cambios, dudas y aprendizaje intensivo sobre lo que significa ser mamá en estos tiempos. Tuve una cesárea, un parto natural con anestesia y un parto psicoprofiláctico en agua. Informar, ayudar y calmar a otras mamás en esta ardua labor del maternaje me llevó a convertirme en Doula postParto, porque ninguna mujer debería comenzar la maternidad en soledad.