Pamela Salinas Parra

La vida después del parto

Estrés: enemigo público de la lactancia

Estrés: enemigo público de la lactancia

 

Para producir leche materna se necesitan dos hormonas: prolactina y oxitocina. La primera es la que produce la leche, mientras que la segunda es la que permite que la leche pueda salir del seno materno, es decir el reflejo de eyección.

Aunque cualquier mujer puede producir estas dos hormonas y así lograr establecer una lactancia exitosa, existen ciertas circunstancias que pueden llegar a alterar tanto la producción, como la salida de la leche.

Uno de los principales enemigos de la lactancia materna es el estrés, que puede tener orígenes distintos pero su efecto será el mismo, desde evitar que la leche salga aunque los senos parezcan estar llenos, hasta una drástica reducción de producción de leche.

Todo el mundo vive bajo cierto grado de estrés y cuando las mujeres nos convertimos en mamás esa dosis se eleva exponencialmente en cuestión de minutos o días, con todos los cambios que conlleva la maternidad.

Hay historias de mamás que cuentan que cuando están en casa de la suegra, simplemente deja de salirles la leche, es cosa de que vuelvan a su casa o que se alejen de esa persona que las estresa para que la leche comience a brotar a chorros. Así de fuerte puede llegar a ser el efecto.

 

Factores de estrés

 

Existen varios factores que pueden elevar considerablemente el estrés de una nueva mamá, aquí los más comunes

 

  • No poder dar el pecho al bebé.
  • No dormir.
  • No alimentarse debidamente.
  • Demasiadas tareas por resolver, sobre todo las domésticas.
  • El constante llanto del bebé.
  • Dolor o complicaciones de una cesárea.
  • Malestares propios del postparto.

 

Por lo general, es una combinación de todos aspectos lo que acaba afectando a la lactancia materna, por eso es necesario tratar de reducir lo más que se pueda esa lista, para que mamá pueda producir la leche necesaria para su bebé.

Para empezar, es básico dormir y descansar lo más que se pueda, incluso si no te sientes cansada, quedarse en cama con el bebé cerca es lo mejor. Junto con esto, alimentarse lo más natural posible, comer snacks entre comidas, y tomar agua, es otro factor necesario para una lactancia exitosa.

 

Mamás que trabajan

 

Las mamás que vuelven a trabajar después de cierto tiempo, es importante que le dediquen tiempo y espacio a la lactancia. Muchas mujeres piensan que como ya establecieron exitosamente la lactancia, ésta no se va ir, sin embargo esto no es así.

No es bueno confiarse de que ya tienen suficiente leche, es importante que en el momento de la extracción de leche en la oficina estén lo más tranquilas posible, y de ser necesario se desconecten unos minutos de sus pendientes laborales.

Muchas mamás trabajadoras caen en el error de usar la computadora, hacer informes, terminar presentaciones mientras la máquina eléctrica saca la leche. El estrés que implica presentar o finalizar algún pendiente laboral puede disminuir, considerablemente, la producción de leche paulatinamente, hasta desaparecerla, puesto que se va acumulando.

Se recomienda que mientras se tengan que sacar la leche, las mamás vean fotos o videos de sus hijos, o simplemente algo que las distraiga y las relaje por unos minutos. Es necesario ver ese tiempo como si realmente tuvieran a su bebé en brazos.

Y sí eres de las que se quedó en casa, trata de olvidar por un rato el tema de los trastes sucios, o la ropa por lavar, que si el piso ya se ensució, disfruta los minutos que tu bebé necesite para comer de tu seno.

Recuerden que los bebés crecen, rápido, y cada día la lactancia les va a ocupar menos tiempo, pero para lograr dar la teta el tiempo que ustedes decidan, el fundamental mantener el estrés lo más alejado posible.

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Pamela Salinas Parra

La vida después del parto

Hace ocho años me convertí en madre sin tener la menor idea de qué se iba a tratar todo esto. Desde entonces he recorrido un camino de cambios, dudas y aprendizaje intensivo sobre lo que significa ser mamá en estos tiempos. Tuve una cesárea, un parto natural con anestesia y un parto psicoprofiláctico en agua. Informar, ayudar y calmar a otras mamás en esta ardua labor del maternaje me llevó a convertirme en Doula postParto, porque ninguna mujer debería comenzar la maternidad en soledad.