Pamela Salinas Parra

La vida después del parto

Prepárate para la lactancia

Prepárate para la lactancia

Las mamás suelen prepararse para la llegada del bebé, el nacimiento y todo lo que esto conlleva. La ropita, el cuarto, la carriola y hasta la cuna, algunas toman algún curso de preparación al parto, sin embargo, el nacimiento del bebé es un evento que dura poco, comparado con todo lo que viene después y a veces no nos preparamos tanto para después del parto, por ejemplo la lactancia.

 

En efecto, la lactancia comienza en el parto, pero existen algunas acciones que podemos tomar antes de que nazca nuestro bebé. Específicamente, se trata de ir preparando la piel de nuestros senos, para que al iniciar la lactancia podamos evitar o aminorar, al menos, algunos de los problemas más comunes de esta etapa.

 

De las primeras cosas que hay que hacer es no tallar la piel de los senos, ni los pezones a la hora del baño, tampoco ponernos cremas ni lociones. La piel de los pechos es una parte de nuestro cuerpo que siempre está cubierta por lo que no le da ni luz, ni aire, elementos necesarios para curtir la piel, y eso justamente es lo que necesitan nuestros pezones, curtirse.

 

Así que después del baño, en medida de nuestras posibilidades, hay que procurar ponernos al sol entre dos y cinco minutos, inicialmente y después, llegar hasta 10 minutos,  puede ser en nuestra recámara o en alguna parte de nuestra casa donde nadie más nos vea.

 

* Otra cosa importante es revisar la forma que tienen nuestros pezones para saber si al comenzar a alimentar a nuestro bebé debemos hacer alguna maniobra en particular. Las formas más comunes de los pezones son, invertido, plano y normal. Ninguno de los dos primeros representa un obstáculo para lograr una lactancia exitosa, sólo es cuestión de saber qué hacer llegado el momento.

 

* Tanto los pezones planos, como los invertidos están en condiciones de alimentar al bebé, ya que la piel de esta zona es realmente elástica y flexible, así que llegado el momento de lactar, lo único que hay que hacer es “sacar” el pezón para dar de comer y con la propia succión de la criatura en unos días, la mamá ya tendrá la forma de “chupón”.

 

* Otra recomendación previa al parto es comenzar a usar una brassier de lactancia, sobre todo en el último trimestre, que es cuando los senos comienzan a aumentar de manera evidente su tamaño, incluso en algunos casos, puede ser que haya gotitas de leche o calostro, es normal y no hay que asustarse, pero por eso es necesario tener la ropa apropiada para no irritar esa zona.

 

La lactancia materna aunque es un acto instintivo y la mayoría de las mujeres está capacitada para lograrlo, es indispensable la información y el aprendizaje para poder superar los múltiples obstáculos que se pueden presentar.

 

Si no estás tomando un curso de preparación al parto, es recomendable buscar algún círculo de lactancia o de plano alguna educadora o consultora para que te explique paso a paso cuál es tu situación y qué procede.

 

No hay que olvidar que cada mujer es diferente, así que no es recomendable compararnos con la prima, hermana, vecina, amiga de la amiga, lo mejor es consultar a las expertas y estar preparadas.

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Pamela Salinas Parra

La vida después del parto

Hace ocho años me convertí en madre sin tener la menor idea de qué se iba a tratar todo esto. Desde entonces he recorrido un camino de cambios, dudas y aprendizaje intensivo sobre lo que significa ser mamá en estos tiempos. Tuve una cesárea, un parto natural con anestesia y un parto psicoprofiláctico en agua. Informar, ayudar y calmar a otras mamás en esta ardua labor del maternaje me llevó a convertirme en Doula postParto, porque ninguna mujer debería comenzar la maternidad en soledad.