Pamela Salinas Parra

La vida después del parto

El posparto, una nueva vida

El posparto, una nueva vida

 

 

Por fin, después de ocho o nueve meses tu bebé ha nacido. Por fin, después de decenas de semanas, has podido conocer a la criatura que llevabas en tu vientre, la puedes cargar, tocar, oler y ver tantas veces quieras. La euforia y la alegría se han apoderado de ti, no hay nada más perfecto e importante en el mundo que su esperado encuentro.

 

Al cabo de unas horas, tu bebé ha sido llevado al cunero del hospital, para revisión pediátrica, cambio de ropa, cambio de pañal, y la práctica de algunos estudios importantes como el tamiz metabólico.

 

A ti te han dicho que descanses, no tienes nada más que hacer después del trabajo de parto, ni otra cosa en qué pensar pues muy pronto te llevarán de comer a tu cama la dieta que el doctor indicó. Si necesitas algún medicamento o tienes alguna molestia, la enfermera acudirá a tu llamado para suministrarlo y el nuevo papá se encargará de los asuntos administrativos.

 

Entonces, ya pasaron 24 horas después del parto, o 48 en caso de cesárea, y eres dada de alta del hospital. Feliz tomas a tu bebé en brazos y sales con una sonrisa rumbo a tu casa, quizás pensando que, al final, esto de ser mamá no es tan complicado.

 

De pronto, llegas a tu casa y alguien tiene que tomar el mando de todo. Qué van a comer los nuevos padres en las próximas horas, habrá que decidir si se compra comida preparada o se piden suministros al supermercado. Una vez resuelto el tema de los alimentos, hay que poner a lavar la ropa de la maleta del hospital, asegurarse que las cosas del bebé estén en orden y limpias.

 

Buscar el mejor espacio para habitarlo y el lugar ideal para alimentar al bebé ,que serán el mismo dónde descanse y pase el mayor tiempo posible mamá.

 

Sumado a esto, hay que sacar todos los pendientes que quedaron en stand by durante dos o tres días, por ejemplo hacer pagos de servicios, pagos domésticos, etcétera. En esas estás cuando llegan las primeras visitas para conocer al bebé. Si  fuiste muy previsora tendrás galletas, café, botanas y demás “cositas” para ofrecerles, pero por lo general no tenemos más que los recuerdos que eran para el hospital.

 

Además, ha llegado la hora de la siguiente toma de leche de tu bebé, tú debes ir a cambiarte la toalla sanitaria debido al sangrado (normal) después del parto, notas que al bebé también hay que cambiarle el pañal. No sabes qué hacer primero, porque la criatura ya está en llanto y encima tienes una cicatriz fresca que te impide moverte con facilidad y rapidez.

 

Papá no te puede ayudar porque está atendiendo a las visitas o recibiendo la comida a domicilio o el súper. Tú, simplemente no sabes qué hacer, por dónde comenzar, qué es lo urgente y qué lo importante. Así en cuestión de minutos sientes que el mundo entero ha caído en tus hombros.

 

Una vez pasada la emoción del nacimiento, la euforia del encuentro, la alegría del primer contacto, comienza uno de los retos más cruciales para toda mamá, sobrevivir al posparto sin morir en el intento y esto significa mantenerse saludable, fuerte, alerta, confiada en su instinto, en su poder de criar, pero sobre todo debe descansar, aprender a estar en calma, en paz.

 

Cuando nace un bebé, también nace una mamá, esto quiere quiere decir que tanto mamá como bebé tienen que aprender una nueva forma de vida. El bebé ha dejado el ambiente acuoso, cálido y oscuro del vientre. Mamá, tiene una personita que alimentar, proteger, cuidar, atender las 24 horas del día, sí, leyeron bien, 24 horas al día.

 

Bienvenida, oficialmente, después de nueve meses de larga espera, has llegado al posparto o puereperio o, también conocido como la cuarentena.

 

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Pamela Salinas Parra

La vida después del parto

Hace ocho años me convertí en madre sin tener la menor idea de qué se iba a tratar todo esto. Desde entonces he recorrido un camino de cambios, dudas y aprendizaje intensivo sobre lo que significa ser mamá en estos tiempos. Tuve una cesárea, un parto natural con anestesia y un parto psicoprofiláctico en agua. Informar, ayudar y calmar a otras mamás en esta ardua labor del maternaje me llevó a convertirme en Doula postParto, porque ninguna mujer debería comenzar la maternidad en soledad.