¿Qué llevar al hospital en tu maleta para el parto?
Es indispensable que hayas preparado con antelación una maleta o bolsa con todos los artículos que necesitarás para después del parto.

¿Qué llevar al hospital en tu maleta para el parto?

Usualmente los síntomas que indican que vas a dar a luz se presentan de un momento a otro, sin que tengas más que el tiempo necesario para subirte al auto y dirigirte rápidamente al hospital. Por ello es indispensable que hayas preparado con antelación una maleta o bolsa con todos los artículos que necesitarás para después del parto, en espera de regresar a casa. Aquí te sugerimos algunos consejos muy útiles que te permitirán estar preparada.

 

 

 

 

Planificación

Lo más importante es que prepares con suficiente antelación todo lo necesario para llevar en tu maleta. Lo recomendable es hacerlo hasta un mes antes de la fecha prevista para el parto, porque hay que tener en cuenta que muchas veces éste se adelanta; en todo caso, no lo hagas con menos de dos semanas, o te podrías ver en apuros… Para comenzar, elabora una lista que esté a mano y que utilices para verificar que tienes todo listo justo antes de salir para el hospital.

 

Necesitarás ropa y diversas cosas, tanto para ti como para el bebé, e incluso para quien te va a acompañar durante y luego del parto. Aún antes de empezar a elaborar la lista de ropa y objetos, asegúrate de tener a mano los documentos indispensables: tu prueba de identidad (la tarjeta de la seguridad social o la licencia de conducir, según sea el caso), así como los datos o constancia de que tienes seguro médico y cualquier otro documento que la institución médica que has escogido para dar a luz requiera.

 

Es conveniente que lleves un teléfono celular con la batería cargada completamente (y con su cargador para los días subsecuentes), así como el dinero en efectivo que puedas requerir para pagar un taxi, por ejemplo, y monedas para las máquinas expendedoras de bebidas o alimentos o para llamar desde un teléfono público (en caso de que el celular no funcione por cualquier motivo). Recuérdale a tu pareja que se encargue de llevar consigo una cámara de fotos o una videocámara (la mayoría de los hospitales permiten incluso grabar el parto).

 

Para ti

 

 

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Aunque la clínica u hospital provee a sus pacientes de batas, seguramente querrás utilizar las tuyas, más cómodas y más bonitas. Recuerda que podrías estar internada de dos a siete días, lo cual depende del tipo de parto, natural o por cesárea. Así que guarda en la maleta al menos dos o tres, preferiblemente que se puedan abrir y cerrar frontalmente (así no tendrás que quitártela completamente para dar el pecho a tu bebé).

 

También debes incluir ropa interior adecuada: pantis cómodas y sostenes de lactancia, que se abran por delante para mayor facilidad, así como unos discos absorbentes para el exceso de calostro y leche materna, y también toallas sanitarias (tras el parto tendrás sangrados similares al periodo).

 

Un par de sandalias o pantuflas cómodas y que no resbalen son indispensables, pues aunque pasarás mucho tiempo en cama deberás levantarte con cierta regularidad, especialmente para ir al baño y cuidar de tu bebé. Acuérdate de incluir en la lista artículos de higiene personal: champú, jabón (el del hospital puede no ser de tu agrado), cepillo y pasta de dientes, desodorante y maquillaje (éste es, por supuesto, opcional). Por último, empaca una muda de ropa para cuando salgas del hospital, que debe ser cómoda.

Si lo consideras conveniente puedes llevar contigo algún libro o revista que te distraiga, y si tienes el hábito de “picar” puedes incluir algún refrigerio: dulces, galletas, agua mineral o refrescos por ejemplo. Si bien el hospital te ofrece al menos tres comidas al día, puede no ser de tu agrado.

 

Para el bebé

 

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El hospital también ofrece ropa, pañales, y otros artículos para el bebé, pero seguramente querrás llevar los de tu preferencia. Asegúrate de incluir suficientes pijamas y enteritos (hasta siete por si acaso), así como gorritos para la cabeza y manoplas para las manitas (para evitar que se hagan daño con las uñas), baberos y una mantita.

 

Los pañales (aunque hayas decidido utilizar los de tela, durante la estancia en el hospital los más prácticos son los desechables, pues tendrías dificultad para lavar adecuadamente los primeros) son una necesidad, así como las toallitas húmedas para la limpieza de su cuerpecito. Puedes incluir también algunos artículos de aseo especiales para recién nacidos (talcos y colonias).

 

Algo a lo que la mayoría de las madres dedica mucha atención -y muy probablemente tú no seas la excepción- es a la ropita con la cual el bebé saldrá del hospital. En algunos casos existe la costumbre de que sea una prenda elegante que fue usada por otros miembros de la familia en el pasado, pero puede ser sencillamente un modelito más moderno y tierno. El amarillo suele ser “el color de la suerte”. La elección depende de ti y de tu pareja.

 

En síntesis, aunque la lista puede parecerte un poco larga, si la preparas con tiempo y de manera ordenada, estamos seguros de que contarás con todo lo necesario para que los días posteriores al parto sean cómodos tanto para ti como para tu recién nacido.

 

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