Qué hacer cuando tienen tos de foca
Una “tos de perro” (algunos médicos también pueden llamarla “tos de foca”) es el síntoma que caracteriza a esta inflamación de la laringe y la tráquea, la cual afecta a niños de entre 6 meses y 3 años

Cuando tienen tos de foca

 

Por Nonantzin Martínez*

 

El terror de todas las mamás que tenemos niños pequeños son las enfermedades respiratorias. Más en invierno, cuando casi nadie se salva de una gripa. Pero, como bien lo dice el pediatra Carlos Vidales, a los chicos de entre 1 y 5 años habría que llamarles “mocosos”, un calificativo “literal”, pues casi siempre (sí, todo el año) tienen mocos (sobre todo si van a guarderías, están en contacto frecuente con otros niños o si viven en grandes ciudades con altos niveles de contaminación).

 

Y justamente un padecimiento típico de estos meses es el crup, que suele aparecer después de un cuadro gripal. Una “tos de perro” (algunos médicos también pueden llamarla “tos de foca”) es el síntoma que caracteriza a esta inflamación de la laringe y la tráquea, la cual afecta a niños de entre 6 meses y 3 años, aunque su mayor incidencia es a los 2. Se presenta en otoño e invierno y, malas noticias para los varones, es más frecuente en niños que en niñas.

 

El nombre médico de esta enfermedad de las vías respiratorias superiores es laringotraqueobronquitis (o laringotraqueitis), y se caracteriza por esta triada sintomática: tos perruna –como ya dijimos–, estridor inspiratorio (ruido agudo al inhalar que indica que hay obstrucción de la vía aérea) y ronquera, acompañada de fiebre e irritabilidad, de acuerdo con el departamento de salud pública, de la facultad de Medicina de la UNAM.

 

¿Qué la causa? Los virus de parainfluenza tipos 1 (en la mayoría de los casos), 2 y 3, virus respiratorio sincitial (VRS), virus influenza A y B y adenovirus. Es poco frecuente que se deba a una bacteria. Su incidencia anual es de 1.5 a 6 niños por cada 100 menores de 6 años, según la Secretaría de Salud.

 

Los síntomas suelen agravarse por las noches, por eso es muy importante vigilar al niño enfermo muy de cerca cuando duerme, ya que puede tener dificultades para respirar. Otros aspectos a tomar en cuenta es que estando en posición horizontal, los signos empeoran, por lo que es preferible mantener al niño sentado o de pie. Por fortuna, esta enfermedad se autolimita, esto es, desaparece al cabo de una semana, aproximadamente, siguiendo cuidados generales y recomendaciones básicas, aunque también hay casos más graves de crup, como el llamado espasmódico, que es una presentación más brusca y que aparece por las noches. Pero, por lo general, no es algo que deba considerarse peligroso, a menos que haya una severa dificultad para respirar, para lo cual el pediatra administrará corticoesteroides y otros medicamentos.

 

¿Qué hacer?

 

El crup es un “proceso benigno” que no requiere grandes medidas terapéuticas, aunque sólo el pediatra podrá decidir en cada caso. El Centro Nacional de Excelencia Tecnológica en Salud, de la Secretaría de Salud, recomienda lo siguiente;

–       Tomar el reposo necesario.

–       Mantener la dieta habitual con incremento del aporte de líquidos (en volumen y frecuencia), sobre todo en caso de presentar fiebre.

–       Usar antipiréticos (para la fiebre) y analgésicos (para el dolor) ayuda mucho a la mejoría.

–       Los medicamentos antitusivos (para la tos) no tienen ninguna influencia sobre los síntomas.

 

Como en todos los casos de enfermedades respiratorias virales, se recomienda lavarse las manos frecuentemente, evitar exponerse a cambios bruscos de temperatura y mantenerse alejados de personas enfermas.

 

 

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