Congela la comida del bebé de manera segura
Una buena manera de guardar la comida de tu bebé y al mismo tiempo conservar sus nutrientes es congelándola. Aprende cómo hacerlo de la forma más segura y fácil con estos tips.

Congela la comida del bebé de manera segura

 

Muchas congelamos la carne, algunos vegetales y hasta frutas pero al pensar en guardar la comida de nuestros bebés de esta manera, nos sentimos inseguras.

Pero, ¿sabías que una de las mejores maneras de hacer que los alimentos conserven las vitaminas y nutrientes intactos por mucho tiempo es congelándolos? Sin mencionar lo mucho que puedes ahorrar por porción al hacerlo.
Consejos para congelar comida para bebés
Para congelar la comida de tu bebé de la forma más segura sigue estos consejos:
  • Para evitar el crecimiento de bacterias, no vuelvas a congelar algo que ya hayas descongelado y trata de usar recipientes esterilizados.
  • Si vas a congelar alimentos en una bolsa de plástico, usa las que están diseñadas específicamente para usar en el congelador. Además, escribe en cada una el nombre de los contenidos y la fecha en que fueron almacenados.
  • A veces se forman unos cristales de hielo encima del puré congelado pero no te preocupes, no son dañinos, es sólo el exceso de líquidos que sube a la superficie mientras se congela el puré. Para prevenir esto, trata de sacar la mayor cantidad de aire que puedas si estás congelando la comida en bolsas de plástico.
  • Las papillas congeladas pueden guardarse de 3 a 6 meses, aunque es más recomendado usarlas en el primer mes para asegurarse de su frescura.

 

Ahorra tiempo y dinero con al congelar los alimentos del bebé

Cocinar y congelar los alimentos de tu bebé puede resultar mucho más económico que comprar las papillas y compotas en el supermercado. Por el mismo precio de un par de frascos de papillas, puedes comprar una libra (medio kilo) de alguna fruta o vegetal y hacer entre 6 a 10 porciones.

Para sacarle el mayor provecho a este método de guardar comida, puedes cocinar varias porciones de papilla de una sola fruta o vegetal y ponerlas en cubetas de hielo. Al congelarse, se convertirán en cubitos y luego los puedes tranferir a una bolsa plástica y usarlos poco a poco, sacando uno o dos cubitos a la vez. De este modo no hay desperdicio y puedes darle a tu bebé comida hecha en casa en cualquier momento, sin tener que cocinar cada vez que quieras hacerlo.

Puedes estar más tranquila al saber que tu bebé va a comer comida hecha por ti. Aunque tengas que trabajar o estudiar, si usas esta manera de cocinar sus papillas siempre sabrás exactamente qué ingredientes contienen y que fueron hechas por mamá con mucho amor.

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