6 consejos para que coman verduras
En alimentación de niños y bebés, el mayor desafío es que coman vegetales en cantidades correctas para el buen desarrollo celular. Te damos algunos consejos.

6 consejos para lograr que coman verduras

Por Georgina Ferrer*

 

Introducir nuevos alimentos a tu bebé representa un reto muy importante. En mi experiencia, con mis hijos y con la mayoría de los bebés que conozco, cuando van creciendo, el mayor desafío es que coman vegetales; sobre todo, que coman la variedad y las cantidades correctas para  tener las vitaminas y minerales necesarios para el buen desarrollo celular. Incluir todo el espectro de colores de las verduras en la dieta de tu hijo es fundamental, pero seguramente te estarás preguntando: ¿cómo le hago? Aquí unos cuantos consejos para tratar de que tus hijos crezcan comiendo vegetales y que siempre sean parte de su vida.

 

PONER EL BUEN EJEMPLO

 

Hay estudios que afirman que las preferencias en la alimentación de los niños están relacionadas con las preferencias de los padres. Un niño necesita ver un alimento varias veces antes de probarlo. Si quieres que tus hijos coman verduras, es importante que tú también las consumas. Las hojas y los vegetales verdes deben de formar una parte importante en tu dieta diaria. Si no te gustan, trata de buscar vegetales con sabores suaves como las espinacas, y poco a poco introduce otros diferentes. Los vegetales de colores pueden ir variando conforme a la época del año tratando de que existan por lo menos tres diferentes en cada plato.

 

INTRODUCIR PRIMERO VERDURAS QUE FRUTAS

 

Las verduras al vapor tienen un delicioso sabor dulce que conforme vamos condimentando dejamos de percibir. Si cuando introducimos los sólidos a un bebé le damos verduras como calabacita, chayote o zanahoria al vapor (uno a la vez), se irán acostumbrando al sabor y será mucho más fácil que continúen comiéndolos después de probar la dulzura de la fruta. Los vegetales verdes en general tienen muchos oxalatos que para los más pequeños no son fáciles de eliminar, es recomendable que no se licuen con el agua con la que se cocinan hasta que cumplan un año de edad o que sus riñones estén un poco más maduros.

 

PREPARAR COMIDAS SALUDABLES

 

Cuando los niños son pequeños no pueden decidir el menú. La decisión de lo que comen la tomas tú y la oportunidad de enseñarles a que les guste la comida nutritiva y de limitar la comida chatarra llena de azúcar, grasa, colesterol, sodio, conservadores y colorantes, está en tus manos. Enfócate en comida sencilla y honesta, hecha en casa con ingredientes naturales y no procesados, muchas frutas y verduras, carnes y pescados de buena calidad y granos completos. También trata de hacerles platos creativos, un perro, gato, la cara de su superhéroe favorito, etc., esto les gustará y les llamará la atención, por lo que es más fácil que coman sano y divertido.

 

COMER EN FAMILIA

 

Este es un excelente modo de enseñar hábitos saludables a tus hijos además de que aprendan que las comidas no sólo giran alrededor de los alimentos, también sirven para conectar y compartir con la familia y los amigos. Existen estudios que demuestran que los niños que comen en familia consumen muchas más frutas, verduras y granos enteros y menos comida chatarra.

 

ESCUCHAR A TU HIJO

 

Muchas veces, por querer que los niños coman de todo, los obligamos a que ingieran alimentos que quizá les hacen daño. Así como los animales, los niños están muy conectados con su cuerpo y a veces el rechazar algún alimento tiene que ver con algún tipo de intolerancia al mismo. Cuando esto sucede, hay que volver a ofrecer el mismo alimento cada vez que se prepare en casa pero no hay que obligarlos a comerlo. Por otra parte, en ese momento hay que proponerles alguna otra opción sana y no sucumbir, como lo hacen muchas madres, ante la desesperación de que el niño no quiere comer y con tal de que no tenga el estómago vacío le terminan dando cualquier cosa que les quita el hambre pero no les aporta los nutrientes necesarios para su desarrollo físico y mental.

 

EVITA UTILIZAR LA COMIDA COMO PREMIO O MUESTRA DE CARIÑO

 

Cualquier buena acción merece un reconocimiento y quizá un premio, pero remunerar a tu hijo con dulces o chucherías puede desarrollar en el niño una relación emocional con la comida que lo puede llevar más adelante en la vida a ser comedor compulsivo. Evita darle comida cuando en realidad lo que quieres es darle amor. En vez, apláudele, abrázalo, dale besos y dile cuánto lo quieres, estas conductas valen mucho más que un dulce, y le evitaras adicciones futuras y asegurarás una vida más saludable.

 

*Georgina Ferrer siempre ha sido una apasionada de la nutrición y la buena salud. En 2009 se mudó a vivir a Bélgica, y ahí se dio cuenta  de que sus hijos tenían muchos problemas de intolerancias alimenticias que les causaban enfermedades. Fue entonces que comenzó a leer libros de salud integral y decidió estudiar Nutrición Holística en el Institute for Integrative Nutrition en Nueva York. Así mismo, siguió cursos de Comida Viva con el gran Chef Pol Grégoire. Hoy en día es Health Coach y se dedica a dar asesoría y cursos de nutrición y cocina mamás y niños que quieren cambiar sus hábitos alimenticios para vivir una vida más saludable, más plena y feliz.

 

Danos tu opinión