Fibromas: tratamientos y consecuencias en la fertilidad
El doctor Juergen Eisermann te explica los distintos procedimientos que existen para tratar los fibromas y las consecuencias sobre la fertilidad de la mujer.

Fibromas: tratamientos y consecuencias en la fertilidad

Casi el 15% de todas las mujeres en edad reproductiva tienen fibromas uterinos debido, en parte, al factor herencia, es decir, que si la madre los ha tenido en el pasado, es muy probable que la hija los desarrolle también. El que los fibromas ofrezcan síntomas o no, depende de en qué lugar se encuentren y de su tamaño. Los síntomas pueden ser sangramiento uterino, flujo mensual excesivo, dolores menstruales, presión pélvica, pérdida de orina durante la noche, dolores durante las relaciones sexuales, estreñimiento, pero también pérdida del embarazo y a veces incluso infertilidad. Es esto último lo que nos ha obligado a prestarle especial atención al asunto, llevándonos a crear un centro de tratamiento de fibromas, el Fibroid Center, dentro de nuestro Instituto.

 

Los fibromas uterinos se diagnostican con un sonograma (ecografía) transvaginal que, de paso, nos ayuda a establecer su tamaño y localización, factores básicos a la hora de decidir el tratamiento a seguir.

 

La presencia de un fibroma en una mujer de edad reproductiva que todavía quiera tener hijos no es lo mismo que en una que haya completado su familia porque, necesariamente, en el primer caso se elegirán tratamientos más conservadores que frecuentemente, no solucionan el problema a la larga.

 

El tratamiento conservador por excelencia es la miomectomía o extirpación del tumor en sí, dejando el útero intacto, pero la técnica que se emplea para la misma depende de si el fibroma se encuentra en el interior o en el exterior del útero, y de la habilidad del cirujano. Las cirugías endoscópicas, que son bastante seguras y de fácil recuperación, son procedimientos ambulatorios que permiten que la paciente regrese a su casa el mismo día.

 

De encontrarse en el interior, se realiza la extracción mediante una histeroscopía, que consiste en introducir un aparato parecido a un telescopio a través de la cérvix al interior del útero, para visualizar y tratar el fibroma. De encontrarse en el exterior, se recurre a la técnica laparoscópica, que consiste en acceder al interior del vientre mediante un instrumento, también parecido a un telescopio, a través de tres pequeñas incisiones en el vientre para visualizar el interior, y erradicar y extraer el fibroma.

 

Hasta hace poco la presencia de fibromas grandes obligaba a abrir el vientre para eliminarlos; sin embargo hoy, gracias a un nuevo instrumento que nos permite deshacer los fibromas más grandes en una especie de tira continua, podemos extraerlos igualmente a través de uno de los pequeños orificios. Por eso, la operación de vientre abierto para realizar una miomectomía hoy día depende más bien del conocimiento y la habilidad del cirujano en las modernas técnicas endoscópicas.

 

La miomectomía, ya sea en el interior o en el exterior del útero, siempre implica cortes en el mismo, cosa que le deja de alguna manera debilitado; ésta es la razón por la que toda mujer que se haya sometido a ese tratamiento sólo puede dar a luz por operación cesárea, a fin de evitar la enorme tensión sobre las paredes uterinas de las contracciones del parto natural.

 

Otra técnica que se utiliza para tratar los fibromas, la embolización arterial, todavía se sospecha que afecta negativamente la fertilidad y no se suele aconsejar a las mujeres en edad reproductiva. Según estudios llevados a cabo, la embolización arterial, un procedimiento radiológico que disminuye el fibroma cortándole el alimento sanguíneo, podría solucionar el problema que representan los fibromas para la fertilidad o para llevar un embarazo a su término, en una mujer en edad reproductiva, pero sólo si se utiliza muy selectivamente, es decir, en ciertos tipos de fibromas, y por radiólogos muy hábiles y experimentados.

 

Como todavía nos encontramos en los albores de ese tipo de procedimiento, creemos que la miomectomía mediante técnicas endoscópicas son la solución más práctica, eficiente y menos costosa, tanto en dinero como en efectos a la salud, que ofrece la medicina hoy día. Pero nosotros estimamos que la decisión final es siempre de la mujer; por eso estructuramos nuestro centro como una instancia de orientación y tratamiento en todas las opciones disponibles.

 

 

El autor es el Dr. Juergen Eisermann es el fundador y director médico del South Florida Institute for Reproductive Medicine. Se graduó de la Facultad de Medicina de la Universidad de Munich, Alemania, y llevó a cabo su entrenamiento en medicina endocrinológica y reproductiva en la Universidad Washington de Saint Louis, Missouri. Es colega del American College of Obstetrics and Gynecology y diplomado de la American Board of Obstetrics and Gynecology.

 

Si quieres conocer más acerca de temas relacionados con la infertilidad, por favor visita el sitio web IVFMD.

 

NOTA: Este artículo es para fines educativos solamente y no reemplaza una consulta médica. No debes usar esta información para diagnosticar o tratar un problema de salud, sino consultar a algún médico que te examine en persona y que esté autorizado para practicar medicina en la localidad donde vives.

 

Danos tu opinión