Cómo preparar tu ausencia por maternidad en el trabajo
Tu incapacidad por maternidad está a la vuelta de la esquina. Para que tu ausencia sea lo menos notoria posible, hay que dejar todo en orden.

11 consejos antes de que dejes el trabajo

Por Nonantzin Martínez*

 

Ni estrés, ni impacto negativo. Éstas son las características que toda empresa y tú misma seguramente están buscando ahora que se acerca el tiempo de dejar la oficina para ocuparte de los últimas semanas de espera y las primeras con tu hijo. Para lograrlo, no hay nada como dejar todo en orden y lo más claro posible. Te sugerimos hacer un plan previo a tu ausencia temporal para evitar que te llamen para pedirte cosas mientras tú ya estás “en otra frecuencia” y con un pie en el hospital. Esto te ayudará, además, a que cuando regreses todo esté (casi) como lo habías dejado.

 

La psicóloga clínica Fabiola Piña Poó, con experiencia en Reclutamiento y Selección en empresas como Seguros Monterrey New York Life, Impulso Grupo Empresarial y Grupo Expansión, nos da estos utilísimos consejos:

 

1. Busca un reemplazo capacitado, alguien que sepa hacer bien tus funciones y entrénalo con tiempo, ya que sólo así podrás enseñarle perfectamente cómo se resuelven las cosas. No tengas miedo de delegar, lo cual será mucho mejor si lo hace alguien verdaderamente profesional.

 

2. De lo más importante: no dejes pendientes (claro, en medida de lo posible). Esto podría sonar a sueño guajiro, pero mientras menos cosas le dejes a tu reemplazo, mucho mejor. Recuerda que esta persona sólo tiene 3 meses para aprender y hacer todo lo que tú haces.

 

3. Deja las cosas lo más ordenadas y a la mano posible. Por ejemplo, arregla tus archivos en la computadora, en carpetas o como acostumbres trabajarlo para que todo se pueda encontrar fácilmente.

 

4. Haz una lista de posibles emergencias, así como de soluciones para cada una de ellas (contactos, archivos, programas, proveedores, etc.) Siempre va a surgir algo, así que lo mejor es estar preparados. Para hacer esta planeación, piensa en los incidentes te han ocurrido y cómo los has resuelto. Esto ayuda a que no te tengan que llamar a casa (o al hospital) y a que la operación de tu puesto no se entorpezca.

 

5. No olvides estos tiempos clave: En México, en el sector privado, se otorgan 6 semanas antes del parto (o cesárea) y 6 semanas después de él, por parte del IMSS. En el sector público, 1 mes antes y 2 meses después del alumbramiento, por parte del ISSSTE. Si el bebé nace con algún problema o hay complicaciones en el embarazo, se puede prolongar.

 

6. Pregunta sobre los periodos de lactancia, pues estos varían en el sector y empresas, y hazlos valer.

 

7. Habla con tus jefes, antes de que te vayas, sobre tu regreso, pues esto te ayudará a organizarte tanto en casa como en el trabajo. Lo ideal sería que lleguen a acuerdos que beneficien a ambos respecto a las horas que estarás en la oficina. Pueden acordar que estarás disponible por correo o vía telefónica, por ejemplo, para que no tengas que estar en la oficina necesariamente.

 

8. Antes de que te agarren las prisas, debes saber quién va a cuidar al bebé mientras tú vas a la oficina (si lo vas a inscribir a la guardería, si serán los abuelos o una nana los que se encarguen de él).

 

9. ¿Es bueno seguir en contacto con la oficina durante tu ausencia? Esto depende de cada quien y del puesto que tenga. Ningún extremo es bueno; si estás de incapacidad, descansa, disfruta y prepárate para lo que viene, que no es cosa fácil. Piensa que para eso existen las contrataciones temporales durante estos periodos. Sin embargo, si en la oficina hay una emergencia y solo tú sabes cómo resolverlo, o tu puesto es clave y de él dependen decisiones importantes, no está de más seguir en contacto telefónico o por correo, pero siempre poniendo todo sobre la balanza y no descuidando nada.

 

10. No dejes todo hecho un desastre, pues esto sólo le va a complicar el trabajo a quien se quede en tu lugar, además de que existe la posibilidad de que te busquen, lo cual puede ser molesto. Mientras más profesional seas, mejor.

 

11. No dejes todo para el último momento, ya que puede surgir un imprevisto y quizás tengas que tomar la incapacidad antes o necesitar reposo. Más vale empezar a planear tan pronto te sea posible.

 

La especialista:

Fabiola Piña Poó

fabiolapinapoo@gmail.com

 

 

*Nonantzin Martínez cree firmemente que para vivir bien y ser feliz hay que cuidar la salud y alimentarse correctamente; en pocas palabras, seguir buenos hábitos. Le gusta viajar, perderse por horas en librerías, beber té verde y tomar muchas fotos. En el medio editorial, ha sido parte de las revistas Padres e Hijos, Marie Claire, Glamour y Balance, entre otras. Actualmente escribe para Good Housekeeping Latinoamérica y para CNN México. Hace ocho meses se estrenó como mamá.

Danos tu opinión