Cuando te queda la "barriguita floja"
Durante el embarazo, según se va aumentando de peso, el músculo recto del abdomen se va estirando y separando. Si esta separación es demasiado grande se llama diástasis de rectos.

¿Tienes "barriguita floja" después del parto?

Durante el embarazo, según se va aumentando de peso, el músculo recto del abdomen se va estirando y separando. Si esta separación es demasiado grande se llama diástasis de rectos. En la mayoría de los casos, unos meses después del parto desaparece y todo vuelve a su estado anterior. Si no lo hace, lo reconocerás por la barriguita floja colgando que no se elimina ni con dieta ni haciendo ejercicios abdominales.

 

Qué problemas causa

 

Además de la apariencia de barriguita floja, la diástasis de rectos tiene otras consecuencias más serias. Como efecto de esta debilidad en el abdomen, se te dificultarán algunas actividades como levantar peso, hacer ejercicio o determinados movimientos. Si no lo tratas puede provocarte lumbalgia crónica por la inestabilidad de tu columna vertebral. Al no estar el abdomen en situación de amortiguar los golpes, estos recaerán sobre tu pelvis dañándola. También te puede llegar a provocar una hernia. Además, puedes sufrir malas digestiones porque tus órganos están desplazados.

Cómo solucionarlo

 

Si sospechas que estás padeciendo diástasis de rectos puedes hacer una sencilla prueba en casa para verificarlo. Túmbate boca arriba, coloca la punta de tus dedos en la línea central de tu abdomen -prueba encima y debajo del ombligo- y levanta tu cabeza como iniciando una abdominal. Notarás un hueco en el centro, si sientes que es de dos centímetros o más, es posible que tengas diástasis de rectos y deberás acudir a tu médico para tratarla adecuadamente.

 

Lo primero que debes hacer es dejar de practicar abdominales y sentadillas, pueden aumentar la separación. La fisioterapia es muy útil para solucionar la diástasis de rectos. Tu fisioterapeuta te indicará qué ejercicios debes hacer para fortalecer el suelo pélvico y la capa más profunda de los músculos abdominales, sigue sus consejos. No te excedas en la práctica del ejercicio físico o empeorarás tu situación. Puedes usar también una faja ortopédica para evitar que la situación empeore.

 

Durante tu recuperación, procura no levantar peso y no realizar trabajos que requieran un gran esfuerzo, tanto en casa o en el trabajo. Ten cuidado con las posturas que tomas, no te contorsiones. Algunas veces la fisioterapia y los consejos de tu médico no resultan suficientes para cerrar la pared abdominal y se hace necesaria una operación. Con la cirugía tu abdomen se fortalecerá e incluso puede eliminar la piel y la grasa sobrante. Personalmente, agotaría todas las opciones antes de entrar en un quirófano de nuevo. En tu próximo embarazo consulta antes qué ejercicios puedes hacer para prevenir y no te olvides de utilizar la faja.

 

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