Posparto y alimentación
La alimentación es básica no sólo para recuperar la figura, también ayuda al desarrollo del bebé mientras tome leche materna.

La alimentación después del parto

 

 

Por Nonantzin Martínez

 

Después del parto, muchas mujeres “se olvidan de ellas” porque ahora toda la atención la dirigen a su hijo recién nacido, a ese pequeñito que depende totalmente de su mamá. Y podría decirse que es lo normal, pero no lo más sano ni física ni emocionalmente. Hablando particularmente de cuestiones de alimentación, es fundamental que no pierdan de vista cómo y qué están comiendo, pues cada nutrimento ingerido contribuye no sólo a recuperar la figura y energía, si no también ayuda al desarrollo y crecimiento del bebé, en caso de que esté recibiendo leche materna.

 

Tras el parto, la alimentación debería modificarse un poco, ya que los requerimientos y objetivos del embarazo y del periodo de lactancia son distintos. La Dra. Pilar Milke, nutrióloga clínica del Instituto Nacional de Ciencias Médicas y Nutrición “Salvador Zubirán”, comparte estas 5 claves para tener una nutrición adecuada, un peso saludable y una buena lactancia.

 

  1. En el embarazo, el objetivo es “formar” a un individuo, por ello la futura mamá necesita un mayor aporte energético y de proteínas, así como de calcio (para los huesos del bebé), hierro (para su sangre) y ácido fólico (para la formación de muchísimas células, como las del sistema nervioso).

 

2. En la lactancia, la alimentación estará enfocada, principalmente, a la producción de leche, así como a cubrir las necesidades que eviten que disminuyan las reservas de calcio de los huesos. En este sentido, durante los meses que la mujer decida lactar (se recomienda hacerlo, como mínimo, por 6 meses) la dieta deberá ser equilibrada, con una aportación de 500 kcal extra, 25 g más de proteínas, sin olvidar los alimentos ricos en vitaminas como la A y la D y tomar más calcio. ¿Cómo lograrlo? Con una alimentación que incluya suficientes frutas, verduras, leguminosas y fuentes de proteínas con contenido moderado en grasa (carne magra o pollo sin piel, por ejemplo), además de fuentes de calcio (leche, queso, yogur, espinacas, naranjas, entre otros) y suficientes líquidos.

 

3. En esta etapa, es posible que se tengan que evitar algunos alimentos, pues sus componentes podrían pasar a la leche y ocasionar malestar en el bebé (por ejemplo, col, colecitas de Bruselas, brócoli, coliflor, pepino, nabo, chile), o provocarle alergia (si se come pescado, cacahuates o soya, hay que vigilar que el pequeñito no esté irritable, con vómito, diarrea, salpullido o congestión nasal). Es recomendable, también, limitar el consumo de cafeína. Desde luego, el alcohol está prohibido.

 

4. Cuando ya no se está lactando, la dieta volverá a cambiar y el aporte de nutrimentos deberá disminuir. Si hay sobrepeso, se podría seguir una dieta de reducción bajo la asesoría de un nutriólogo, de preferencia, y hacer ejercicio, siempre.

 

5. A veces será necesario tomar suplementos. Si bien cuando la dieta es suficiente y equilibrada, no habría por qué tomarlos, en estas etapas es un poco difícil que las mujeres cubran sus requerimientos al cien por ciento pues, como lo comentamos anteriormente, están más preocupadas por resolver otras cosas.

 

En resumen, durante la lactancia hay que comer un poco más de los alimentos de una dieta equilibrada (ojo, no hablamos de panes, postres, azúcar ni grasas). Y es un proceso muy natural, pues el cuerpo suele “pedir más” en estos meses. Después de este periodo, hay que volver a comer lo de antes del embarazo, siempre y cuando el peso haya sido el adecuado.

 

La experta

Dra. María del Pilar Milke García, N.C.

Cel. 55 2660 2078

 

*Nonantzin Martínez cree firmemente que para vivir bien y ser feliz hay que cuidar la salud y alimentarse correctamente; en pocas palabras, seguir buenos hábitos. Le gusta viajar, perderse por horas en librerías, beber té verde y tomar muchas fotos. En el medio editorial, ha sido parte de las revistas Padres e Hijos, Marie Claire, Glamour y Balance, entre otras. Actualmente escribe para Good Housekeeping Latinoamérica y para CNN México. Tiene un hijo de un año.

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