3 secretos para prevenir y eliminar los piojos
Es bueno que con cierta frecuencia apliques en el cabello aceites esenciales de eucalipto y árbol del té como método preventivo.

3 secretos para prevenir y eliminar los piojos

 

¿Quién no ha tenido piojos cuando era pequeño? En los ambientes en los que los niños comparten muchas horas al día, como en la escuela o en la piscina, de vez en cuando hay una epidemia de piojos. Es muy fácil contagiarse, y son muy molestos ya que producen una picazón en el cuero cabelludo por lo que no puedes evitar rascarte constantemente. Si tu hijo llega a casa con piojos, trata de eliminarlos cuanto antes porque si se rasca mucho se hará pequeñas heridas en la cabeza que se pueden infectar, agravando el problema.

Los piojos son unos parásitos que habitan en el pelo de los animales y de las personas y que se nutren de nuestra sangre, restos de piel y pelo. Son difíciles de detectar porque son muy pequeños. En los cabellos oscuros se ven mejor, ya que tienen un color blanquecino, pero en los cabellos rubios resulta difícil descubrirlos. Las liendres, huevos de los piojos, son aún más complicadas de distinguir, ya que se pueden confundir con la caspa; para diferenciarlos basta con sacudir el pelo con los dedos: la caspa caerá con facilidad y las liendres permanecerán agarradas al pelo.

Hay una serie de precauciones que puedes tomar para reducir el riesgo de contagio, o para eliminar los piojos y liendres una vez que el niño ya se ha infestado y antes de que los contagie al resto de la familia. Existen multitud de productos en la farmacia que los matan, pero para lograrlo están compuestos de fuertes químicos que también dañarán la piel de tu pequeño.

 

Prevención

 

Enseña a tu hijo a que no debe compartir los peines, gorros, toallas y demás artículos para la cabeza con sus compañeros. Revisa regularmente su cabeza, ya que cuanto antes descubras que tiene piojos más fácil será suprimirlos, especialmente si aún no han dejado sus liendres. Estas últimas son más difíciles de eliminar, y a veces, cuando crees que ya has acabado con los piojos, a los pocos días vuelven a aparecer porque quedaron los huevos. Es bueno que con cierta frecuencia apliques en el cabello aceites esenciales de eucalipto y árbol del té como método preventivo.

 

Tres secretos para un tratamiento definitivo

 

Paso 1. Lava el cabello de tu hijo con abundante vinagre de cocina, que deberá estar templado. Con la cabeza empapada en vinagre, envuélvesela en plástico -sirve el film que se usa para tapar la comida- y déjalo reposar una hora como mínimo. El vinagre hará que mueran todos los parásitos. Seguidamente, acláralo, y enseguida embadurna todo el pelo con una mezcla de aceite de eucalipto y aceite de limón, que servirán para despegar las liendres del pelo y para hacer desparecer el olor a vinagre.

Paso 2. Desenreda bien todo el cabello con el peine que usas habitualmente. Ahora, pasa la lendrera (es un peine con púas metálicas muy finas y espesas) por todo el pelo despacio. Para eliminar definitivamente todos los piojos y liendres has de ser metódica. Toma un mechón de pelo del tamaño de la lendrera, inserta el peine pegado al cuero cabelludo y deslízalo despacio hasta el final. Repite esto varias veces en cada mechón.

Antes de comenzar con un nuevo mechón, separa el limpio sujetándolo con una pinza. Ve aclarando el peine en agua con vinagre y limpiando con un paño antes de cada nuevo mechón. Cuando hayas acabado, lava la cabeza de tu hijo con el champú habitual para eliminar los restos de vinagre, aceite y piojos muertos que queden. Esta operación tendrás que repetirla en los tres o cuatro días siguientes para asegurarte que acabas definitivamente con los parásitos.

Paso 3. Lava con agua caliente la ropa que ha estado usando el niño, incluida la ropa de casa: toallas, sábanas, almohadas. El agua caliente mata a estos bichos, pero puedes echar un chorro de vinagre para asegurarte, o meterla en la secadora. Este paso es importante porque los parásitos pueden quedar entre los tejidos y no habrá servido de nada todo lo anterior. No te olvides de hervir los cepillos y peines de la familia. Lo que no se pueda lavar, como los sombreros o adornos para el pelo, mételos en una bolsa de plástico y mantenla cerrada herméticamente durante unas dos semanas.

Este proceso deberás seguirlo con todos los habitantes de la casa, incluidos los animales. Para ellos pregunta a tu veterinario habitual qué producto te recomienda, ellos tienen champús especiales. No todos los miembros de la familia tienen que seguir el tratamiento todos los días, si no se ha detectado que se hayan contagiado es suficiente con hacerlo una vez para prevenir.

Una última recomendación es aspirar las alfombras, cortinas, sofás, colchones y hasta los asientos del coche. Si tomas las precauciones necesarias y sigues estos consejos no será necesario que le cortes el pelo a tu hijo ni que tomes medidas extremas para eliminar los molestos piojos.

 

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