3 consejos básicos para tu vuelta al trabajo
Si acabas de ser mamá y ha llegado el momento de regresar al trabajo, aquí te damos algunos consejos que te serán de gran ayuda

3 consejos básicos para tu vuelta al trabajo

 

Regresar al trabajo luego del permiso por maternidad marcará sin duda un antes y un después en tu vida profesional. Así como dar a luz ha sido una experiencia increíble y te ha hecho disfrutar el ser madre, ahora tendrás que compaginar este hecho y las responsabilidades que conlleva con tu antiguo trabajo.

 

Lo primero que debes hacer es tratar de tomarte las cosas con un poco de calma: no tienes por qué demostrarle a nadie que eres una supermujer… es mejor que los demás lo vayan descubriendo poco a poco, y que tus acciones hablen por ti. Es natural que tras varios meses – o incluso un año – alejada de tu ambiente laboral, hayas perdido el ritmo. Probablemente tampoco estarás enterada de las últimas novedades o cambios a tu alrededor. Te sentirás un poco desorientada al comprobar que hay caras nuevas y que otras han desaparecido, o que los objetivos y las tareas han cambiado.

 

Ve asumiendo las novedades paulatinamente y desarrollando de nuevo tus habilidades sin presionarte. Al cabo de poco tiempo notarás que has retomado el ritmo. Si has perdido alguna oportunidad de ascenso, no lo tomes como una desgracia, pues puede ser que a mediano plazo se presente la oportunidad de dar otro paso hacia arriba en la escalera profesional. Por lo demás, recuerda que en casa te espera un bebé, por lo que tal vez no habría sido del todo positivo que en la oficina te hubiesen encargado tareas que requiriesen mayor esfuerzo o dedicación.

 

Concéntrate en tus objetivos

 

 

Algunas mujeres se sienten inferiores en el ámbito laboral después de dar a luz, ya que piensan que sus compañeros y superiores creen que la maternidad les obligará a “bajar la guardia”. Evita este tipo de pensamientos. En pleno siglo XXI, donde la presencia femenina en el trabajo es igualitaria, pocas personas ven la maternidad como algo fuera de lo normal. Por el contrario, muchos lo consideran un acto valiente y lleno de espíritu de sacrificio.

 

Lo que sí puede ayudarte es aumentar tu orden y disciplina. Céntrate en elaborar listas con los asuntos en los que debes ponerte al día, así como en las responsabilidades que tienes pendientes. Ahora que tienes que integrar dos papeles – tu vida de madre y de trabajadora – la adecuada administración del tiempo es fundamental pues descubrirás que éste se ha convertido en tu recurso más escaso.

 

Cuida la retaguardia

 

 

Pero no es sólo de la oficina de lo que tienes que ocuparte. Si no dejas bien atadas las cosas en casa puedes tener problemas que afectarían ambos ámbitos de tu vida. Así, es básico que prepares a tu hijo para una separación de varias horas al día. Recuerda que entre los ocho meses y los dos años de edad el niño suele padecer cierta ansiedad cuando su madre se aleja de él.

 

Por ello deberás, en primer lugar, realizar con él ciertos ejercicios y juegos en los que ambos se separen progresivamente, y que vea que regresas sin ningún inconveniente. Por otro lado, ahora cuentas con recursos adicionales que no poseían nuestras madres y abuelas: computadoras, tablets y teléfonos celulares, a través de los cuales puedes comunicarte fácilmente con tu bebé.  Así, no sólo podrá escuchar tu voz sino de ver tu imagen en tiempo real, lo cual resulta muy tranquilizador para ambos.

 

Busca ayuda

 

 

De hecho, una de las cosas que puede afectar tu rendimiento en el trabajo es la preocupación que tú misma puedes sentir por haber dejado a tu niño con otra persona. Es normal que sientas ansiedad, sobre si lo han alimentado bien, si se encuentra a gusto y si todo marcha apropiadamente. Debido a esto, otro aspecto que debes tomar en cuenta es con quién dejas el niño. Si se trata del padre, de tu madre o tu suegra, o de cualquier familiar en quien confías seguramente estarás más tranquila. Si te ves en la necesidad de contratar una niñera, no sólo tienes que comprobar sus credenciales sino compartir varios días con ella y el niño para ver cómo se acoplan ambos sin ti.

 

Otra opción es una guardería, en la que reciban a los niños desde tempranas edades y que haya sido recomendada por alguien de confianza. La cercanía con tu casa o lugar de trabajo es algo muy importante, para que llevar y recoger al bebé no sea un inconveniente y estés en capacidad de ir a buscarlo con facilidad en caso de una emergencia.

 

En resumen, si bien la vuelta al trabajo después de la baja por maternidad es un momento complejo, estás en capacidad de superarlo con éxito si lo asumes con tranquilidad y te preparas con suficiente antelación para su llegada.

Danos tu opinión