En los Estados Unidos solamente, una de cada seis parejas en edad reproductiva, o el 15% del total, tiene problemas de fertilidad.

¿Cuándo Debo Comenzar a Preocuparme Porque No Me He Podido Embarazar?

 Cu ndo Debo Comenzar a Preocuparme Porque No Me He Podido Embarazar En los Estados Unidos solamente, una de cada seis parejas en edad reproductiva, o el 15% del total, tiene problemas de fertilidad. Estos se definen como ?la incapacidad para lograr un embarazo después de un año de estarlo intentando sin el uso de contracepción?. Esa incapacidad está relacionada con muchos factores, pero uno de los más importante es la edad de la mujer. Se ha comprobado que las mujeres son menos fértiles después de los treinta y cinco años, contando con apenas el 15% de posibilidades de embarazarse cada mes. Y esta circunstancia empeora pasados los 40, cuando las posibilidades disminuyen a un 10%. Una de las razones principales es la fisiología de los propios ovarios, o sea, aquellos dos órganos situados en la pelvis femenina que contienen y maduran los óvulos que, al ser impregnados por los espermatozoides masculinos, se convierten en un embrión y, por ende, en un embarazo.

La mujer cuenta con el mayor número de óvulos que tendrá en toda su vida, entre unos 4 a 7 millones, cuando se encuentra en el útero de su madre. Al nacer ya ha perdido la mayor parte de ellos, quedándole tan sólo unos 400,000. Después del desarrollo sexual, la mujer ovula normalmente un solo óvulo cada 28 días, lo que quiere decir que, aunque este ciclo no lo interrumpiese el embarazo o la ingestión de pastillas anticonceptivas, la mujer no utilizaría más de 400 a 500 óvulos durante toda su vida reproductiva. ¿Qué indica esta diferencia tan grande entre los óvulos de que disponemos y los que en realidad usamos? Pues que muchos óvulos se pierden normalmente cada mes en el desarrollo del óvulo que se desprenderá. La explicación a este fenómeno no se entiende todavía bien, pero lo que sí se conoce con certeza es que mientras mayor es la mujer, menos cantidad de óvulos posee, más significado tiene el malgaste de óvulos y es peor la calidad de óvulos que se desprende cada mes. De ahí el descenso en la fertilidad en proporción directa a la edad, que se conoce también como ?el reloj biológico?.

De todo lo anterior se concluye que si una mujer menor de 35 años ha estado tratando de embarazarse durante un año, sin lograrlo, debe buscar la ayuda de un especialista en fertilidad para que investigue y, eventualmente, trate las dificultades de fertilidad. Ese plazo se acorta a 6 meses si la mujer es mayor de 35 años.

Los problemas de fertilidad aquejan a la mujer y al hombre con la misma frecuencia. En efecto, éstos tienen causa femenina en un 40%, masculina en otro 40%, y el resto es una combinación de ambas causas o es inexplicable. La historia clínica de la pareja es muy importante para guiar el proceso de diagnóstico y arribar a las opciones terapéuticas correctas.

Muchos son los elementos de los que depende el embarazo: la ovulación, la deposición y el transporte de los espermatozoides hacia las vías reproductivas de la mujer. El óvulo vive menos de 24 horas fuera de los ovarios y necesita encontrar a los espermatozoides en la parte de la trompa cercana al ovario. La ovulación, la producción de esperma, y la reunión de los dos gametos (óvulo y espermatozoide) son procesos básicos que pueden ser afectados por muchas cosas. La salud de los órganos pélvicos internos de la mujer (el útero, las trompas de Falopio y los ovarios) y su relación anatómica son muy importantes para la reunión de los gametos. Después de la unión (la fertilización), el óvulo fertilizado se empieza a dividir, convirtiéndose en embrión. Ese embrión toma 4 días para trasladarse desde la trompa donde se ha gestado, hasta el útero, donde finalmente se implantará si éste tiene la preparación correcta. Segregando hormonas femeninas (estrógeno y progesterona) el útero acoge al embrión, que se implanta y establece una relación anatómica con la madre que le permitirá convertirse en feto y más tarde en el bebé que pujará por salir al mundo, pateando, respirando y llorando.

Un especialista, con la historia clínica y el examen físico de la pareja, ayudado por exámenes específicos de sangre, de esperma, y de rayos X, puede determinar cuáles son los pasos a seguir para obtener un diagnóstico correcto y sugerir opciones de tratamiento para resolver el problema detectado. Y con los numerosos enfoques científicos modernos, un buen especialista puede incluso aumentar las posibilidades de embarazo, aun cuando no se hayan detectado causas específicas.

Hoy en día, dependiendo de los deseos de la pareja y el nivel de aceptación por parte de ésta de la idea de aceptar la donación de gametos, la mayoría puede lograr su sueño de tener hijos.

Por la Dra. María Bustillo, del South Florida Institute for Reproductive Medicine.

La Dra. María Bustillo es la directora de los servicios de tecnología reproductiva asistida del South Florida Institute for Reproductive Medicine en Estados Unidos. Ha publicado decenas de artículos y estudios sobre temas relacionados con la infertilidad. Posee certificación del American Board of Obstetrics and Gynecology en endocrinología reproductiva y es integrante de numerosas asociaciones médicas. Si quieres conocer más acerca de problemas de fertilidad, por favor visita el sitio web, www.ivfmd.com .

Si tienes preguntas para la Dra. Bustillo, envíalas a infertilidad@todobebe.com .

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