6 juegos para relajar a tus hijos
Te damos algunos consejos cuando notas que tus niños están estresados, frustrados o cansados para que con estas técnicas se relajen y calmen. Las técnicas para niños pueden ser muy diferentes, desde hacer ejercicio a estirarse en la cama con música relajante.

6 juegos para relajar a tus hijos

 

Existe técnicas para relajarnos cuando nos sentimos estresadas, frustradas o cansadas. Estas técnicas pueden ser muy diferentes, desde hacer ejercicio hasta estirarse en la cama con música relajante. Nuestros pequeños también tienen que desarrollar estas técnicas para aprender a relajarse y manejar situaciones o emociones complejas. Las técnicas de relajación con niños chiquitos pueden ser muy útiles después de un berrinche/pataleta, antes de ir a dormir, cuando observamos que el pequeño pasa por una situación de estrés (debida a una mudanza, un divorcio u otro factor estresante) o para usar cuando prueban de combatir un miedo, entre otras.

 

Los niños chiquitos aprenden cosas nuevas mejor a través del juego y de la manipulación de materiales u objetos. Es por eso que las técnicas más efectivas para ayudarles a relajarse van a ser las que se introduzcan en forma de juego. Evidentemente, no todos los juegos son relajantes. Es más, muchos juegos son bien excitantes para los niños.

 

Aquí les presentamos unas sugerencias de juegos y actividades que ayudan a los pequeños a calmarse:

Burbujas: una de las maneras más simples y efectivas de relajarnos es haciendo respiraciones hondas donde llenamos nuestro vientre de aire y lo soltamos poco a poco. Enseñarle esta técnica a un chiquito puede ser difícil pero con la ayuda de las burbujas podemos hacer que este juego les ayude a calmarse. Pídele a tu pequeño que agarre mucho aire hasta que tenga la barriguita gorda (llena de aire) – es muy importante que el aire vaya a su barriga y no a su pecho (esto lo vemos si al respirar hondo solo levantan sus hombros, en vez de llenar su barriguita) y poco a poco pídele que sople hacia las burbujas, haciendo que salgan una tras otra. Repitan varias veces.

Masilla/plastilina: hacer bolas de masilla o plastilina y estrujarlas, golpearlas con el puño, rodarlas entre las manos, etc. ayudan a los niños a relajarse de la misma manera que a veces los adultos usamos bolas de diferentes texturas para liberar tensión. La masilla/plastilina puede ser un juego súper relajante. Deja que tu hijo/a juegue libremente, sin ponerle reglas o limitaciones a su juego (a no ser que sea destructivo) para permitirle ser creativo y relajarse.

Imaginación visual: las técnicas de imaginación visual también pueden ser muy útiles para relajarse. Imagínense un lugar que a tu hijo/a le ayuda a estar muy tranquilo, hablen de cómo es el lugar, cómo huele, qué cosas hay, qué sonidos se escuchan. Pueden hacer un dibujo del lugar o buscar una foto y mirarla mientras hablan. Cuando veas a tu hijo ansioso o enojado, tómense un tiempito para sentarse y hablar de su “lugar tranquilo” y de cómo se siente cuando piensa en ese lugar. Esta técnica le ayudará a empezar a tomar conciencia de cómo su cuerpo se siente cuando está relajado (parecido a las técnicas de meditación que hacen algunos adultos).

Ejercicios de relajación: puedes usar técnicas imaginativas para hacer ejercicios de relajación con tus hijos. Por ejemplo, cuando estén estirados, háblales de cómo sus brazos pesan mucho, como un saco de arena, luego sus pies, etc. y mientras hablas de diferentes partes de su cuerpo, les pueden ir diciendo buenas noches a cada parte del cuerpo… así les ayudas a relajarse antes de dormir. Puedes también hacerles pensar que bajan por una escalera muy larga, despacito, y con cada peldaño que bajan, tienen que respirar bien hondo, llenando su barriguita. Pueden imaginar también que están soplando como un pajarito, dejando ir el aire muy despacito. Al final de la escalera, háblales que van a llegar a cuarto lleno de algodón, o almohadas, o algo suave donde pueden estirarse y relajarse.

Ejercicios de yoga: cada vez más proliferan ejercicios de yoga que puedes hacer con tus hijos chiquitos, hasta los bebés. Consulta en tu librería o con un experto en yoga y ponlos en práctica.

Risas: reírse es uno de los mejores calmantes. Cuando nos reímos mucho, nuestro cuerpo se siente muy relajado. Así que después de ver a tu hijo estresado, ansioso o enojado, prueba de buscar formas de reír y disfrutar juntos.

Hay muchas otras técnicas para ayudar a tus hijos a relajarse, aquí te ofrecemos estas ideas para empezar. ¡Pruébalas! esperamos que te ayuden.

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