Haciendo lugar para el bebé: algunas guías generales
En esta segunda parte, la decoradora Ellen Liman te explica cómo elegir el lugar más adecuado para poner a tu bebé. Averigua cuál es la ubicación ideal del cuarto de tu hijo.

Haciendo lugar para el bebé: algunas guías generales

 

Seleccionando el espacio
Los bebés tienen más capacidad de adaptación en sus requerimientos de vida que lo que nosotros pensamos. Un diminuto bebé que recién ha salido de la tibieza y seguridad de un espacio pequeño sólo necesitará un espacio pequeño durante los primeros meses: un lugar que sea seguro, tibio, limpio, luminoso y ventilado para dormir, comer, ser cambiado y bañado. Y si bien debería estar un poco separado, no tiene que ser totalmente silencioso. Muchos bebés nacen abruptamente con luces brillantes y viven sus primeros días en una guardería o nursery del hospital con mucho movimiento, que dista de ser silenciosa. Esto es un buen entrenamiento para vivir bajo condiciones que no son perfectas. De acuerdo a algunos pediatras, los niños aprenden a vivir con ruidos caseros tales como el sonido del teléfono y sólo reaccionan ante los cambios, como por ejemplo si el teléfono deja de sonar. De hecho, los sonidos generales de la casa, como el ruido de la aspiradora o del aire acondicionado, pueden, según se ha comprobado, tener un efecto calmante en lugar de ocasionar molestias.

Idealmente, el cuarto del bebé debería estar cerca del de sus padres y de la cocina o el baño. Si se carece de un cuarto separado, el cuarto del bebé puede instalarse en cualquier lugar vacío, incluyendo un rincón del living, comedor o cuarto de los padres. Algunos padres encuentran que compartir su cuarto, y a veces su cama, con el bebé les permite tener una experiencia más íntima y una mayor comodidad cuando la mamá está amamantando. Otros padres se vuelven muy ansiosos y encuentran que la proximidad constante interrumpe el poco tiempo que tienen para dormir.

 

Planificando con anticipación
Diseñar un ambiente que evolucionará constantemente para un cliente cuyo sexo y personalidad todavía no se conocen es un verdadero desafío. Por un lado existen ventajas en amoblar un espacio semipermanente a corto plazo. Los padres hábiles pueden experimentar sin sentirse inhibidos, sin gastar demasiado dinero y sin los comentarios y críticas de su niño (aunque esto último vendrá pronto). Por otro lado, si no eres hábil y si ese mismo espacio deberá durar todos los años del crecimiento de tu niño, algunos muebles seleccionados ahora para el recién nacido podrán servir para el futuro pequeñito y adolescente. Esto puede ser difícil de apreciar en este momento, pero los niños y sus necesidades cambian de la noche a la mañana. Ese bultito inmóvil en la cuna pronto necesitará espacio para moverse, un lugar seguro para jugar y trabajar, menos espacio para almacenar equipamientos grandes de bebé y más espacio para juguetes y juegos.

En muchos casos lo más inteligente es invertir en muebles de la mejor calidad que se pueda en lugar de muebles de tamaño pequeño estrictamente para bebés. Un cochecito o cuna resistente podrá servir para futuros bebés y una cómoda con cajones de diseño clásico podrá guardar muchas cosas y durar toda una vida. Sin embargo, yo no recomendaría comprar demasiados muebles desde el principio o hasta que sepas bien cuáles son tus necesidades de almacenaje. Quizás una cómoda no sea necesaria dado que algunos estantes en el clóset o placard pueden proveer suficiente lugar de almacenaje para las ropitas pequeñas del bebé. Para aquellos que tengan presupuestos ajustados, puede tener más sentido económico comprar muebles y equipamientos que no sean de la mejor calidad, e incluso pedirlos prestados. Por ejemplo, las cómodas de cartón están bien para un cuarto del bebé temporal y se pueden desechar sin sentimientos de culpa cuando te mudes, necesites más espacio de almacenaje o tengas más dinero para muebles. Muchos de los muebles y equipamientos para bebés de precio moderado disponibles en la actualidad son bastante adecuados y seguros para el poco tiempo que van a usarse.

En lugar de planificar un cuarto con un niño más grande en mente, quizás quieras hacer lo opuesto: adaptar un cuarto de adulto para tu bebé, como una señora inteligente hizo con su sala de estar. “Yo comencé con un cuarto de adulto que tenía dos sillones, un sofá y un aparador. Le agregué una cuna, accesorios de bebé, puse un mudador en la porción plana del aparador (el resto lo utilizo para guardar cosas de bebé), reemplacé el sofá con un sofá cama y recubrí las sillas con unas fundas alegres y lavables. Cuando necesite más espacio, sacaré los sillones y cuando el bebé sea demasiado grande para la cuna, dormirá en el sofá cama, que en realidad en una cama recubierta con una funda”.

Las grandes decisiones en decoración (aquellas que incluyen los pisos, paredes y techos) pueden ser tomadas antes de que nazca el bebé, incluso si no sabes su sexo, aunque ahora en general se sabe a través de la ecografía o amniocentesis. Dado que estas áreas son bastante permanentes y costosas, quizás quieras decorarlas de forma neutral para que sean adaptables a un niño del otro sexo, edad o incluso un adulto. En este caso agrega muebles que sean para el corto plazo, seleccionados especialmente para este bebé, tales como cortinas o alfombras. Más adelante, cuando la función y la edad del niño cambien, pueden ser sacados con facilidad.

Si los fondos o backgrounds (pisos, paredes y techos) están en buenas condiciones, es práctico cambiar ahora sólo la tela o accesorios del cuarto y esperar hasta que los fondos necesiten renovarse o a que el bebé comience a mostrar una personalidad que sugiera un tema decorativo. Los padres que hicieron demasiado al principio frecuentemente tuvieron que redecorar el cuarto dentro del primer año o los primeros dos años en un estilo más apropiado. “Los errores que cometí, los cometía antes de conocer a mi hija. Debería haber tenido un piso resistente y lavable porque ella hace mucho lío y es una artista a la que le gusta trabajar en el piso. Debería haber instalado más estantes para libros porque le encanta leer”.

Dado que algunos bebés llegan antes de tiempo y que algunos padres tienen poco tiempo para proyectos de decoración, traten de hacer la mayor parte del trabajo con anticipación, si no son supersticiosos. A pesar de que algunos padres salen disparados a su casa del hospital el día del nacimiento para pintar o colocar el papel mural, es mejor para el bebé (para evitar olores y desorden) y para el papá sacarse este trabajo de encima pronto. Los accesorios del bebé que personalizan el cuarto y le agregan color (como cuadros, cortinas, acolchados, almohadones, ropa de cama y papel) y otros detalles (faldones para cuna, toldos, almohadas, sábanas, portapañales, lámparas) pueden ser comprados con anticipación y, si lo deseas, ser entregados después del nacimiento del bebé. Sólo asegúrate con la tienda de que los elementos esenciales, como la cuna y las sábanas, lleguen a tu casa antes de ti y tu bebé.

La última palabra en la planificación la deben tener los niños. Dado que en este momento estarás instalando los cimientos para el día no tan lejano en que el cuarto que creaste sea juzgado por tu niño, incluyo a continuación algunos de los comentarios que puedes esperar de tus hijos:

“Me gustaría un cuarto blanco bien ventilado con alfombra, cortinas a cuadros azules, un acolchado y almohadones, un escritorio de fórmica blanco y una silla azul”.
“Me encantan las persianas verdes en mis ventanas. No me gustan todos los juguetes de mi hermano en el suelo”.
“Me gusta mi cuarto porque es grande y tiene muchos estantes. No me gusta mi cuarto porque mis estantes son de color amarillo intenso. Yo los quiero de color violeta claro”.
“No me gusta no poder trabar mi puerta”.

Ellen Liman es decoradora profesional, pintora y autora del libro de decoración infantil “Baby Space”, que ya está en su segunda edición en los Estados Unidos. TodoBebe reproduce capítulos del libro de manera exclusiva para sus usuarios. Para obtener la obra completa en su versión en inglés, puedes adquirirlo en www.amazon.com , www.barnesandnoble.com o contactando directamente a la editorial HarperCollins.

    Danos tu opinión