Jugar es esencial para el desarrollo de tu hijo
Jugar, jugar y jugar es todo lo que tu pequeño tiene ganas de hacer y por suerte, este es su trabajo. Como has observado durante estos meses, el juego es la manera que tiene tu hijo de entrar en contacto con el mundo que le rodea.

Jugar es esencial para el desarrollo de tu hijo

 

es todo lo que tu pequeño tiene ganas de hacer y por suerte, este es su trabajo. Como has observado durante estos meses, el juego es la manera que tiene tu niño de entrar en contacto con el mundo que le rodea y a través de su exploración, va descubriendo su entorno. Además, el juego es la actividad más completa para el desarrollo de tu pequeño. Cuando juegan, los niños trabajan sus (corriendo, manipulando piezas pequeñas), de , de , de pensar (resolviendo problemas, inventando historias) y (aprendiendo a compartir con los demás, a tomar turnos). Un intenso día de juego es como un intenso día en el colegio, donde tu pequeño ha estado descubriendo nuevas cosas y termina agotado.

 

El juego es también una habilidad que va desarrollándose y probablemente habrás notado como ha ido evolucionando. Cuando era bebé, tu niño exploraba juguetes por su cuenta, poniéndoselos en la boca, observándolos con curiosidad y moviéndose por su entorno. Más adelante, viste como empezaba a interesarse por juguetes de causa y efecto (si toco este botón, suena música) y empezaba a ser más social en el juego, mirando a los adultos, jugando a esconderse y salir, y empezando quizás a mirar como jugaban otros niños.

 

Luego apareció lo que llamamos juego paralelo, donde pequeño y otros niños jugaban a lo mismo pero sin hacerse mucho caso, quizás mirándose de vez en cuando, sonriendo pero cada uno a lo suyo. Ahora tu pequeño ya está listo para jugar con los demás y embarcarse en el difícil mundo de negociar turnos y a la vez disfrutar del placer de jugar con otros niños.

 

Otro gran cambio que vas a notar alrededor de los tres años es la explosión del juego de fantasía o imaginación, jugamos a ser médicos, maestros, exploradores, una caja ya no es solo una caja sino una cocina, una cama, un avión, todo nuestro entorno nos proporciona mil oportunidades para inventar y jugar.

 

Este tipo de juego es muy divertido cuando lo hacemos con otros compañeros y a medida que pasa el tiempo se va haciendo más sofisticado, con más reglas, turnos y sutilezas. El imaginario es un vehículo ideal para que el niño entienda el mundo. Probablemente observarás que cuando juega a médicos, repite experiencias que ha vivido en el doctor, es su manera de comprender lo que le ha pasado.

 

¿Qué debemos hacer para ayudarle en su desarrollo del juego?

 

Lo más importante es que le proporcionemos todo tipo de oportunidades. Por ejemplo, es importante que busquemos momentos en que puedan jugar con otros niños (ya sea en el parque, invitando amigos a casa, etc.) y también que tengan un tiempo para jugar solos. Hacer actividades al aire libre como correr, ir a los columpios, tobogán y también juego tranquilo (sentarse a hacer un rompecabezas, a pintar, a leer), al aire libre y en el interior. Que jueguen libremente sin reglas y en otros casos que exista una estructura. Y sobre todo, ofrecerle muchas oportunidades para realizar juego de fantasía, ¡hagan ver que son cualquier cosa!, animales, bomberos, una familia, un coche, etc.

 

Podemos aprovechar el juego para alentarlos a conseguir nuevas metas. Si vemos que un rompecabezas ya es muy fácil, podemos ayudarle con uno más complejo. Si en su juego imaginario siempre hacen lo mismo, podemos hacerles preguntas y ayudarles a llevarlo a otro nivel. Si les cuesta compartir con amigos (que es muy común en esta etapa), podemos estar presentes y ayudarles a negociar sus conflictos para que disfruten de la compañía de los demás. Cuando les alentamos y ayudamos tenemos que ser conscientes de no presionarlos, de darles oportunidades que veamos que pueden conseguir y de no resolver todos sus conflictos sino de ayudarles para que ellos puedan tener la sensación de haberlo logrado.

 

El juego es divertido para todos, pequeños y grandes. Así que no te olvides de disfrutar tu también. Sé espontáneo y diviértete cuando juegas con tu pequeño, haz carotas, canta canciones, haz ver que eres diferentes animales, diferentes personajes… esto le ayudará también a explorar diferentes tipos de juego.

 

¿Y que tipo de juguetes necesita para todo esto? Los juguetes más divertidos son los que pueden usarse de muchas maneras. Si compramos un robot eléctrico que habla, anda y hace ruido, no nos deja mucho espacio para la imaginación, en cambio, un juego de bloques de madera puede transformarse en cualquier cosa, una casa un día, un supermercado otro, un juego de contar o clasificar otro. En fin, lo más importante es escoger materiales versátiles, que tengan muchos usos como bloques, cajas de cartón, papel, ceras o colores. También cualquier cosa que les anime a hacer juego imaginario, ya sean disfraces, dinero de juguete, ropa vieja, bolsos. Otros para pensar como rompecabezas, juguetes de encajar, de clasificar y piensa que no tienes que compralos, a veces clasificar tarjetas de colores puede ser súper divertido. Materiales que le permitan desarrollar su creatividad como pinturas, revistas viejas para hacer collage, esponjas para pintar etc y también que lo estimulen para mover su cuerpo, como pelotas, túneles (que pueden ser grandes cajas de cartón), aros, cuerdas para saltar.

 

No te olvides de jugar cada día con tu pequeño, aunque sean cinco minutos, tú continúas siendo su compañero favorito de juego.

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