Estimulación temprana
Está muy de moda llevar a los bebés a diversas actividades en centros especializados. Te decimos si sirve la estimulación temprana, si es buena y si hay que realizarla en un lugar especial o se puede hacer en casa.

Qué es la estimulación temprana

Cada vez hay más centros para divertir y estimular a los bebés, ¿pero de qué se trata realmente este tema tan de moda?

La psicóloga colombiana Edith Peisach nos da una definición. “La estimulación temprana es exponer al niño a todos los diferentes estímulos a su alrededor, para que el potencial cerebral aumente”. Pero no se trata de criar un Einstein en miniatura. “Al exponer al niño desde que nace a estímulo visual, auditivo, olfativo y táctil, hacemos más alertas a los niños y ellos serán mucho más capaces cuando vayan al colegio”, explicó.

Diversas investigaciones han señalado que el primer año de vida es importantísimo en el desarrollo del bebé y por eso es necesario que el papá o la mamá lo estimulen, no importa si es en la casa o en un centro especializado. En términos sencillos, las partes del cerebro que no se estimulan los primeros tres años, dejan de desarrollarse.

La doctora Carmen de Lerma, Directora del Centro de Desarrollo Infantil del South Miami Hospital en Miami, Florida, explica que en esencia, lo más importante es la interacción que se logra con el bebé. “Cuando se hace la estimulación en la casa con los padres o la persona que cuida el niño, lo más importante es reaccionar y actuar con el niño, darle cosas para que se mueva, que haga sonido. Si el niño hace un sonido, hacer el sonido devuelta”.

Las mamás también creen en la importancia de empezar temprano a estimular y educar a sus bebés. Palmira Marín, madre de 2 hijos dice estar “convencidísima que los niños aprenden jugando”.

También hay otras consideraciones para optar por llevar al niño a un lugar especializado en estimulación temprana. Para la mexicana Teresa Cabrera de Roza, mamá primeriza, la afectaba mucho el hecho de estar lejos de su familia. “Lo que más me interesó de los cursos de estimulación temprana era la interacción social que tienen con otros bebés”, contó.

Mostrarle diversos colores, texturas, formas y sonidos es muy importante y no es necesario estar en un centro especial. Puedes llevar a tu hijo al parque, leerle un libro infantil, cantarle o mostrarle las frutas en el supermercado. Según la doctora de Lerma, incluso cuando le hablas al bebé, le muestras un rostro o un objeto para que lo vea, eso es estimularlo.

 

Cuidado con los excesos

No es bueno un exceso de estimulación. Edith Peisach, quien también es experta en trastornos de aprendizaje y dueña de centros de los estimulación temprana “Baby Stars” en Miami y Bogotá, expresa que es muy importante estar atentos a lo que nos dice el niño para detener la actividad a tiempo. “Hay que respetar al niño en esos momentos cuando él voltea la cara, cuando se va, cuando se para o cuando gatea”, señaló.

Otros signos de que el bebé está sobre estimulado son:

  • llanto
  • aumenta su frecuencia respiratoria
  • arquea el cuello y espalda
  • tiene cambios en la coloración de la piel
  • le da hipo

Por último, estimula a tu bebé cuando no esté llorando ni tenga hambre ni sueño, para que así ambos se puedan divertir aprendiendo.

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